Por Raúl Rodríguez Cortés

Más de 130 mil desaparecidos en veinte años (esto es entre 2006 y 2026) no dejan lugar a dudas a una situación crítica de inseguridad y revelan palmariamente la incapacidad forense y de operación del aparato de procuración de justicia el que no se tenga mi un solo dato para la eventual identificación y/o localización de poco más de 40 mil de ellos.

Los datos estadísticos son del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) creado apenas en julio del año pasado, instancia que reunió casos que vienen desde 1952 y que suma un total de 394 mil 645 casos históricos de desaparecidos, de los que 262 mil 111 han sido localizados y 241 mil 142 de ellos están con vida.

El mayor número de desapariciones se ubica en el período de 2006 a 2012, cuando el gobierno de Felipe Calerón declaró la guerra al narco y siguió con un aumento consistente en los gobiernos de Peña Nieto y AMLO.

Lo cierto es que estamos frente a una crisis de tal envergadura que el país ha quedao bajo el escrutinio internacional tras el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU en cuyo más reciente informe asegura que hay indicios de que son sistemáticas y, por lo tanto, podrían constituir crímenes de lesa humanidad.

El rechazo del gobierno mexicano a tal aserto no fue el mejor en los términos empleados porque sugiere ocultamiento de información y falta de transparencia, ni siquiera con el argumento válido, por cierto, de que no incluye en su análisis lo que al respecto se ha hecho para sistematizar búsquedas e identificaciones.

Solo hay un punto en el que coincido con la respuesta dada al correspondiente Comité de Naciones Unidas cuando habla de posibles crímenes de lesa humanidad.

Acaso sea un tema de interpretación conceptual, pero hasta donde se sabe los crímenes contra la humanidad los comete el Estado, los ejércitos, los aparatos policiacos; lo que no es el caso en este gobierno, pero no nos libera de la terrible realidad de que el territorio nacional haya sido convertido en una enorme fosa clandestina por los cárteles criminales, autores -a no dudarlo- de la mayoría de las desapariciones forzadas. (rrodriguezangular@hotmail.com, @RaulRodriguezC , raulrodriguezcortes

.com.mx )