En pleno inicio de la temporada alta, avenidas clave lucen desoladas, comercios bajan cortinas y fuerzas federales refuerzan el patrullaje para inhibir saqueos mientras la población permanece resguardada.

Por Redacción

Puerto Vallarta, Jalisco — El avance y la cercanía del huracán Simon frente al litoral jalisciense colocaron en pausa total a Puerto Vallarta este domingo 11 de octubre. Lo que tradicionalmente representa el inicio de la temporada alta de turismo se convirtió en postales de avenidas vacías, negocios blindados con maderas y un despliegue constante de fuerzas federales ante el confinamiento preventivo de locales y visitantes.

Avenidas principales del puerto —como México, Los Poetas y Fluvial— lucieron prácticamente desiertas desde las primeras horas del día. La circulación habitual de turistas, transporte público y vehículos particulares fue sustituida por patrullajes coordinados entre elementos del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, además de policías municipales apostados cerca de zonas comerciales para prevenir actos de rapiña.

Blindaje de comercios y abasto restringido

El paisaje urbano se transformó drásticamente en cuestión de horas. Fachadas de establecimientos y viviendas colocaron tablones de madera en ventanas y costales de arena en los accesos para mitigar el impacto del viento, el alto oleaje y potenciales inundaciones.

Para garantizar el suministro básico sin exponer a empleados ni compradores a condiciones de riesgo, tiendas de conveniencia y supermercados implementaron protocolos especiales, despachando víveres y productos de primera necesidad únicamente a través de ventanillas de servicio.

Destino en pausa a la espera del meteoro

Tanto huéspedes en complejos hoteleros como habitantes de colonias urbanas se mantuvieron bajo resguardo en interiores, alejados de malecones y playas, mientras en el mar persistían fuertes marejadas.

A pesar de que los pronósticos meteorológicos indicaron una ligera degradación del fenómeno a categoría 3 mar adentro, las autoridades locales y de Protección Civil llamaron a no bajar la guardia y mantener el resguardo hasta que las rachas de viento y precipitaciones dejen de representar un riesgo en la franja costera de Jalisco.