CIUDAD DE MÉXICO.— Tras intensas jornadas de renegociación, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) alcanzaron un nuevo acuerdo que contempla un incremento total del 8%, superando el proceso formal de revisión salarial 2026. No obstante, sectores de la base trabajadora desconocieron el convenio y ratificaron la realización de marchas y protestas en la capital del país.

El ajuste acordado por las cúpulas institucionales y sindicales se integra por un 4% directo al salario tabular y un 4% destinado al concepto de ayuda para renta de casa habitación. La dirigencia del SNTSS calificó este incremento como el más alto respecto a la inflación (3.45%) en los últimos 20 años, destacando que superó el primer ofrecimiento rechazado en la consulta del 14 de octubre.

Por su parte, el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, afirmó que el planteamiento es congruente con la política salarial reciente, a la par de comprometer planes de acción inmediata para atender el rezago en suministro de medicamentos, insumos y equipamiento médico.

Pese al anuncio oficial, colectivos de trabajadores del instituto manifestaron su inconformidad y rechazo hacia el 8% acordado, al insistir en que su demanda original es de un aumento no menor al 10% directo al tabulador.

Los inconformes acusaron a la dirigencia encabezada por Rafael Olivos de haberlos excluido de las mesas de renegociación y exigieron su destitución. Como medida de presión para exigir mejores condiciones laborales, abasto hospitalario y respeto a las decisiones de la base, el personal inconforme mantuvo en pie su convocatoria a marchar con dirección al Zócalo de la Ciudad de México.