El fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, ha sido sometido a una operación de la columna en una clínica de Estados Unidos de la que aún se encuentra en recuperación. En su lugar, ha quedado de encargado de despacho el fiscal especial Juan Ramos, mano derecha de Gertz, según han confirmado fuentes de la FGR.
El funcionario ya está de regreso en México, y se espera que la próxima semana retome las riendas de la institución, han añadido las fuentes.
Las complicaciones de salud del fiscal, de 83 años, explican su ausencia de las reuniones bilaterales de la Cumbre de Líderes de América del Norte
hace una semana. El estado en el que se encuentra su salud se ha mantenido en el mayor hermetismo.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha hablado esta mañana sucintamente del tema, pero minimizó su relevancia pública. “Está muy bien Alejandro Gertz Manero, está haciendo su trabajo. Pues como todos, necesitamos a veces de alguna reparación”, ha dicho en su conferencia diaria. “Está muy bien, es una buena persona, un buen servidor público, y está trabajando”.

