El pleno del Senado de la República aprobó en lo general la reforma que reduce gradualmente la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, a partir de 2027 y hasta 2030, lo que beneficia a 13.5 millones de trabajadores
Aunque la iniciativa fue aprobada por unanimidad de 121 votos, la oposición la calificó como una simulación y un “acto de justicia a medias” con tintes electoreros.
PAN, PRI y Movimiento Ciudadano reprocharon la negativa de Morena a concretar la reducción de la jornada laboral en menos tiempo y a garantizar dos días de descanso obligatorio. Además, advirtieron que la ampliación de 9 a 12 horas el máximo de horas extra puede llevar a una sobreexplotación y a jornadas excesivas.
Durante la sesión ordinaria, las bancadas oficialistas consideraron histórica esta reforma, que mejorará la calidad de vida de las y los trabajadores y les permitirá dedicar más tiempo al descanso y a su familia.
A nombre del grupo parlamentario del partido en el poder, Óscar Cantón Zetina, Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, aseguró que esta reforma es resultado de una amplia consulta con todos los sectores involucrados y respondió algunas críticas de la oposición.
“Ahora resulta que sí hay prisa por ayudar a los trabajadores, cuando tanto tiempo les negaron el salario mínimo, las más elementales prestaciones. Ahora tienen mucha prisa, ¿de cuando acá el neoliberalismo ha tenido prisa por ayudar a la clase trabajadora?”, cuestionó.
“Es un discurso aceptablemente mediocre de la oposición, pero que no se lo tragan los trabajadores, saben que nunca los ha defendido esa derecha rancia”.

