Las banderas negras con la calavera blanca, símbolo de la Generación Z, se mezclaron con los sombreros de la Tierra Caliente michoacana, pero también con las batas blancas de médicos, con el lento caminar de personas de la tercera edad, con familias completas que se dieron cita por miles para protestar contra el actual gobierno federal y la principal demanda fue exigir seguridad.

La marcha convocada por la llamada Generación Z para protestar contra la violencia, la corrupción y la concentración del poder aglutinó lo mismo a integrantes del Movimiento del Sombrero llegados desde Michoacán, familiares de desaparecidos de Jalisco Zacatecas, pacientes sin medicamentos, habitantes de Atenco, médicos, personas de la tercera edad, entre otros.

“¡Fuera Morena, narcogobierno, Carlos Manzo vive, renuncia Presidenta, México, México, México!”, fueron algunas de las consignas que se escucharon al pie del Ángel de la Independencia, que desde las 8 de la mañana apenas empezaba a recibir a los contingentes llegados de varios estados del país, cada uno por su parte, sin una organización que los aglutinara.

Ahí, al pie de la escalinata del monumento inaugurado en 1910 y elaborado por el italiano Enrique Alciati, un contingente de más de un centenar de habitantes de Uruapan, Michoacán, todos con los tradicionales sombreros de Tierra Caliente, como el que usaba el alcalde Carlos Manzo, lanzaban consignas en contra del gobierno de Morena.

“Todos somos Carlos Manzo”, se leía en una manta que enarbolaban los michoacanos y a quienes acompañó la abuelita del alcalde asesinado el pasado 1 de noviembre y quien por meses exigió el apoyo del gobierno federal para combatir a los cárteles que azotan los caminos de Michoacán.

La abuela de Carlos Manzo, doña Raquel, quien participó en silla de ruedas, cargando en su regazo un retrato del alcalde de Uruapan, acusó al diputado morenista y exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy, de ser el autor intelectual del asesinato de su nieto el pasado 1 de noviembre.