Rubén Oseguera González, alias El Menchito, fue declarado culpable este viernes de narcotráfico. El narcotraficante de 34 años, hijo de Nemesio Oseguera El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue condenado tras el veredicto unánime del jurado por los delitos de conspiración para traficar cocaína y metanfetamina, y de uso ilegal de armas en relación a sus actividades criminales. El fallo llegó después de dos semanas de juicio en la corte del Distrito de Columbia, en Washington, y poco más de un día de deliberaciones. Oseguera se enfrenta a una pena de 40 años de cárcel a cadena perpetua más 30 años.
”El Menchito lideró los esfuerzos del Cartel Jalisco para utilizar los asesinatos, secuestros y torturas para convertir a su organización criminal en un autodenominado imperio, fabricando fentanilo e inundado los Estados Unidos con cantidades masivas de drogas letales”, afirmó el fiscal general de Estados Unidos, Merrick B. Garland, en un comunicado. Garland destacó que Oseguera, que fue a juicio cuatro años después de ser extraditado desde México, se une a una extensa lista de líderes criminales que han caído en el sistema legal estadounidense. En tiempos de tensión en la mesa bilateral y de horas bajas en la cooperación en seguridad, el fiscal general agradeció la colaboración de las autoridades de México para concretar el fallo y “llevar ante la justicia a los líderes del Cartel”.
“A minutos de recibir el veredicto, El Menchito estaba tranquilo y gesticulaba muy poco, como durante todo el juicio”, cuenta en entrevista Ángel Hernández, reportero de Milenio. “Su abogado le dio una palmada en la espalda y después los marshalls [alguaciles] se lo llevaron. En cuestión de 10 minutos, ya estaba siendo retirado de la corte”, agrega. El juicio contra el heredero de El Mencho es el de más alto perfil que ha habido contra el CJNG, rival acérrimo del Cartel de Sinaloa y uno de las fuerzas criminales más poderosas del mundo, en Estados Unidos. El caso, sin embargo, apenas recibió cobertura mediática en ambos países y el acusado se sentó en el banquillo prácticamente solo, acompañado únicamente por sus abogados. “Es sorprendente, considerando que estamos hablando de un cartel sumamente sofisticado, que ha desangrado al país de una manera increíble”, afirma el único periodista que cubrió todo el proceso.

