Por Raúl Rodríguez Cortés.
Discrepo con la decisión de la presidenta Sheinbaum -confirmada por ella misma esta mañana- de demandar por difamación a Jeffrey Lichtman, defensor del narcotraficante Ovidio Guzmán López, hijo del convicto exlíder del cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Por qué la discrepancia;
1. Porque el dicho del abogado neoyorquino de que la presidenta de México “actúa más como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante, que como la líder honesta que merece el pueblo mexicano” es de suyo desvergonzada calumnia no sustentada por lo pronto en prueba alguna;
2. Porque la demanda es presentada en México y lo que aquí resuelvan los jueces no será automáticamente aplicable en estados Unidos a un ciudadano estadounidense y como no hay tratado en la materia entre los dos países, habría que someter esa sentencia a un largo y engorroso proceso.
Y 3. Porque una jefa de Estado y de Gobierno, como es el caso, no debería confrontarse con un simple abogado que, de ribete, se ha especializado en defender a mafiosos.
Lichtman, sin duda, es un experto en la legalidad estadounidense, pero también en litigar mediáticamente, en apoderarse de la narrativa a favor de sus defendidos.
En esa característica radica la principal discrepancia con la demanda por difamación, pues es la que expone a un mayor golpeteo mediático a la presidenta Sheinbaum, en momentos en que su imagen debe fortalecerse para enfrentar uno de los momentos más críticos de la relación con Estados Unidos.
Jeffrey Lichtman encabezó la defensa de padre de Ovidio, el capo del cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Al iniciar el juicio en septiembre de 2018, y el defensor, con su estrategia mediática, encendió rápidamente la polémica. Declaró entonces que el verdadero líder del cártel de Sinaloa era Ismael “El Mayo” Zambada, quien había “sobornado” para garantizar su protección a los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Ambos lo desmintieron rotundamente y siete años después nada se les ha probado.
Lichtman logró que “El Chapo” evitara la pena de muerte y que se le condenara a cadena perpetua, algo similar a lo que busca en el caso de Ovidio. También logró la liberación, con una sentencia reducida, de Emma Coronel, esposa de “El Chapo”.
Esas disminuciones de condenas y hasta polémicas exoneraciones, han sido ganadas por el también llamado “super abogado”. Caso emblemático fue el de su defensa a John Gotti Jr., el sucesor de la poderosa mafia neoyorquina llamada “El clan Gambino”. Tres veces lo sacó de la cárcel tras tres detenciones y finalmente logró su exoneración de los crímenes -incluido un homicidio- que se le imputaban.
Asimismo, defendió al rapero Didy Combs, acusado de posesión de armas en una balacera ocurrida en un club nocturno y al también rapero Fat Joe acusado de evasión fiscal. Otros de sus defendidos son el presentador de televisión Vince DeMentri acusado de agresión y Tony Bland, entrenador del basquetbol universitario señalado de ser parte de una red de corrupción en la que se arreglaban los resultados de los partido.
(rrodriguezangular@hotmail.com, @RaulRodriguezC , raulrodriguezcortes.com.mx )

