La revista The Economist dio a conocer el viernes pasado la palabra del año 2024, tal como lo hace tradicionalmentecada 365 días.
La palabra que seleccionó la prestigiada publicación británica fue kakistocracia.
A pesar del sonido que produce su doble K al pronunciarla, kakistocracia no es algo que tenga que ver con aquel fuchique el expresidente López Obrador utilizó para calificar a lasheces fecales y que tan viral se hizo que le valió un tan asqueroso como irreverente apelativo.
Kakistocracia deriva de las raíces griegas kakos, que significa malo y cratos que significa gobierno. Por lo tanto,se puede traducir como “el gobierno de los peores”, antónimo de aristocracia que quiere decir “el gobierno de los mejores”, aunque no necesariamente lo sean.
The Economist seleccionó el término kakistocracia para referirse a Donald Trump y al equipo de gobierno que lo acompañará los próximos cuatro años en la Casa Blanca y en ella sintetiza lo que considera la reacción global al regreso de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.
Las designaciones de Trump incluyeron, en principio, figuras competentes como su jefa de gaviete Susie Wiles o su secretario de Estado, Marco Rubio. Competentes, pero no por eso menos halcones guerreristas y autoritarios como su consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz o su director de la CIA, John Ratciliffe o como su Zar de la Frontera, Tom Homan, un expolicía de Nueva York y exagente de la Migra, artífice de los planes ya armados para las deportacionesmasivas de migrantes.
Pero nominaciones posteriores no han sido bien vistas. Es el caso del fiscal general Matt Gaetz, bajo investigación por delitos de drogas y abuso sexual; del secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su radicalismo antivacunas; y de la jefa de inteligencia Tulsi Gabbard, una paranoica de la conspiración.
De acuerdo con The Economist el término “gobierno de los peores” o kakistocracia, refleja la prioridad que le da Trump a la lealtad por encima de la competencia en sus nombramientos.
Y eso me recordó una frase del expresidente López Obrador que suena parecida, aunque no necesariamente igual. AMLO dijo que en su gabinete era requisito 90% de honestidad y 10% de experiencia. No es lo mismo honestidad que lealtad, como se tergiversó aquella declaración. Si es lo mismo experiencia y capacidad. Restarles a esas cualidades no augura buenos resultados.
Por lo demás, llama la atención que The Economist, conocido por su ideología y contenidos como el seminario de las clases dominantes, evidencie que el gobierno de Trump incluye a los menos calificados para dirigir a esa nación.
El semanario fundado por las poderosas familias Rostchildy Agnelli, ve en el de Trump un gobierno contrario a sus intereses que son los de la globalización y el libre comercio.
Ven en el de Trump un gobierno proteccionista, cuyos intereses comerciales estarán supeditados a los de su seguridad nacional, una especie de nacionalismo económico y/o proteccionismo patriótico, que mucho podría dañar a México.

