Carlos Manuel Urzúa Macías, quien se desempeñó como integrante de los gabinetes de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, durante varios años, hasta 2019, ha sido hallado sin vida en su casa, en la alcaldía de Magdalena Contreras, en Ciudad de México, según han informado autoridades capitalinas. Urzúa Macías fue secretario de Finanzas del Gobierno del entonces Distrito Federal de 2000 a 2003, bajo el liderazgo de López Obrador. Posteriormente, se desempeñó como secretario de Hacienda y Crédito Público, del Gobierno de la cuarta transformación, hasta 2019, cuando renunció a la Administración y se unió al Frente Opositor.

Las primeras informaciones de las autoridades locales aseguran que el economista, académico y actual integrante del gabinete de la candidata opositora, Xóchitl Gálvez, fue hallado en su casa sin vida. Urzúa también era un colaborador habitual del periódico El Universal, en el que la mañana de este lunes había publicado su columna titulada El desdén presidencial hacia el agua. Ese mismo medio de comunicación, asegura que “de manera extraoficial, el exsecretario de Hacienda murió al interior de su casa al caer de las escaleras”, aunque todavía no hay una confirmación oficial.

Carlos Urzúa nació en el Estado de Aguascalientes, el 9 de junio de 1955. Fue licenciado en Matemáticas por el Tecnológico de Monterrey, y maestro en Matemáticas por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional. Era parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) como investigador nivel III, desde 2004, y también formó parte de la Academia Mexicana de Ciencias desde 2007.

Urzúa llegó al Gabinete de López Obrador tras las elecciones de 2018. Estuvo solo siete meses en la actual Administración. Anunció su salida bajo el argumento de que tenía discrepancias con la gestión económica del presidente. “Se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”, declaró el entonces secretario en julio de 2019, al presentar su dimisión. También acusó conflictos de interés y argumentó que se habían impuesto nombramientos sin la experiencia y los conocimientos necesarios en puestos clave de la Administración Pública.