La estrategia contempla la contratación expedita de 2,500 especialistas, la basificación de casi 11,000 trabajadores eventuales, una compra masiva de equipo médico y la entrada en vigor de un aumento salarial del 8 por ciento. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que encabeza de forma directa una revisión integral de todo el sistema público de salud y fijó el 24 de febrero como fecha límite para mostrar avances palpables.
CIUDAD DE MÉXICO. — Con un esquema de 12 ejes prioritarios a ejecutarse durante los próximos cuatro meses, el gobierno federal puso en marcha este martes un programa emergente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con el propósito de resolver el desabasto de fármacos, el déficit de personal médico, el rezago quirúrgico y el deterioro en la infraestructura hospitalaria.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal subrayó que supervisa personalmente el funcionamiento del IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar, luego de las movilizaciones y demandas laborales registradas semanas atrás. Sheinbaum puntualizó que se trata de una intervención urgente para mejorar de inmediato la calidad de la atención a los derechohabientes y las condiciones operativas de las plantillas médicas.
El director general del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, explicó que el plan abarcará del 27 de octubre al 24 de febrero. En materia laboral, la primera acción consistió en la aplicación de un incremento salarial del 8 por ciento para 500,000 trabajadores en activo —dividido a partes iguales entre sueldo tabular y ayuda de renta—, lo que significó un desembolso adicional de 5,229 millones de pesos. Como segundo eje, se formalizará la basificación de 10,939 empleados eventuales con un presupuesto de 3,140 millones de pesos, de los cuales 7,378 ingresaron durante la emergencia sanitaria, beneficiando principalmente a 6,363 enfermeras y 1,439 médicos.
Para cubrir vacantes críticas en turnos vespertinos y nocturnos, el 3 de noviembre se abrirá la convocatoria para contratar a 2,500 médicos especialistas, prioritariamente internistas, urgenciólogos y radiólogos. Por orden presidencial y con autorización previa del Consejo Técnico, este reclutamiento se efectuará sin la intermediación habitual del esquema sindical para acelerar los ingresos.
En el rubro de infraestructura y tecnología médica, el plan abarca la adquisición de 100 equipos de alta gama —entre ellos 67 mastógrafos, 26 tomógrafos de 256 cortes y cuatro resonadores de 3 teslas—, sumados a 2,917 aparatos de servicio hospitalario, tales como monitores de signos vitales y máquinas de anestesia. La renovación física incluye además 6,194 camas de hospitalización, 5,851 camillas, 1,977 sillas de ruedas, 1,321 sillones de urgencias, el mantenimiento de 458 sistemas de climatización y la sustitución integral de 63 elevadores en unidades clínicas.
En cuanto al abasto y la gestión de medicamentos, el instituto digitalizará la receta colectiva para liberar a 7,036 enfermeras del llenado manual de formatos. Para asegurar la entrega efectiva de tratamientos, las recetas dejarán de caducar a las 72 horas y se abrieron canales directos de reporte de desabasto vía telefónica y digital. Finalmente, para disminuir los tiempos de espera hospitalaria, se realizarán 31,700 cirugías en horarios nocturnos y fines de semana, al tiempo que se mantendrán habilitadas las agendas de citas en diciembre con el fin de desahogar cerca de 60,000 consultas de especialidad.

