Donald Trump impondrá aranceles del 25% sobre todo el acero y el aluminio que importe Estados Unidos, en un nuevo paso de su política proteccionista que amenaza con desatar guerras comerciales en todo el mundo. Según ha declarado el presidente estadounidense en declaraciones a los medios que le acompañaban para presenciar la final del campeonato de fútbol americano, la Super Bowl, en Nueva Orleans, hará el anuncio oficial este mismo lunes.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, matizó por su parte que esos aranceles se añadirán a los que ya existían sobre esos productos desde que Trump los impuso en su primer mandato.

Trump también ha indicado que anunciará aranceles recíprocos el martes o miércoles, que entrarán en vigor casi de inmediato. “Es muy simple, si nos cobran, nosotros les cobramos”, explicaba en unas declaraciones a bordo del avión presidencial Air Force One para anunciar que había proclamado este domingo como el “día nacional del Golfo de Estados Unidos”, como ha ordenado nombrar lo que el resto del mundo conoce como golfo de México.

El viernes ya había adelantado que pensaba gravar las importaciones de aquellos países que también tengan tasas a sus compras de productos de Estados Unidos, “para que nos traten igual que a otros países”. El republicano se había comprometido durante la campaña presidencial a imponer “el mismo arancel exacto”a los países.

En el caso de los aranceles recíprocos, la incógnita es qué considerará Trump como tasa. En ocasiones ha llegado a considerar que el impuesto sobre el valor añadido, el IVA que se grava en las compras de productos -extranjeros o nacionales- equivale a un arancel.