El exgobernador Mario Marín ha salido este miércoles de la cárcel del Altiplano. En un operativo de madrugada, la Guardia Nacional ha llevado al mandatario a su casa de Puebla, desde donde seguirá el proceso judicial de tortura a la periodista Lydia Cacho. Tras tres años y medio en la prisión de alta seguridad, una jueza de Quintana Roo le concedió a Marín un amparo para cambiar su medida cautelar por prisión domiciliaria. Tanto Cacho como organizaciones como Artículo 19 han alertado del posible riesgo de fuga del exgobernador.

Marín ha llegado a su vivienda en la colonia Xilotzingo, de la ciudad de Puebla, dentro de una ambulancia de la Guardia Nacional, que ha hecho el trayecto escoltada por otros tres vehículos militares. El exgobernador priista llevará las 24 horas un brazalete electrónico, no puede salir del Estado de Puebla, ni del país, se le ha retirado el pasaporte y va a tener que firmar periódicamente en el juzgado. Tampoco puede acercarse a Lydia Cacho y ha pagado una fianza de 100.000 pesos.