Las iracundas protestas en localidades michoacanas, incluida la capital Morelia, luego del asesinato en la plaza pública del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo el sábado pasado son expresión, sin duda, de un legítimo hartazgo social por la violencia, la inseguridad, la impunidad y la indefensión que imperan en ese estado y varios más del país.

¡Ya basta! es la exigencia en Uruapan, Apatzingán y Morelia de grupos de manifestantes a los que como siempre se infiltran provocadores en espera de una respuesta aún más violenta de la autoridad cuestionada, lo que no resta, insistimos, la legitimidad de una protesta que ha hecho eco en prácticamente todo el país.

No lo sé de cierto, pero espero que la presidenta Sheinbaum tenga claro que esta de Michoacán es la peor crisis de inseguridad y gobernabilidad que ha enfrentado su administración en los trece meses que lleva en el poder y que, si no hay una respuesta contundente y con resultados inmediatos, podría descarrilarla.

Aunque esta crisis trae tras de sí la guerra contra el narco que emprendió Felipe Calderón el 10 de diciembre de 2006 (en busca de la legitimidad que no obtuvo en las urnas y en respuesta, cierto es, a una petición de apoyo que le hizo Lázaro Cárdenas Batel, entonces gobernador y hoy jefe de la oficina de Sheinbaum); así como la fallida estrategia de las autodefensas que Enrique Peña Nieto gestionó en Michoacán con su inútil “virrey” Alfredo Castillo y la anuencia del también morenista exgobernador Leonel Godoy, no es políticamente correcto ni ayuda en nada a la mandataria que sus primeras reacciones a esta crisis las atribuya a los anteriores gobiernos.

Hoy recaen en ella y en el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla (quien recordará usted llegó como candidato guinda sustituto luego de que el tribunal electoral anuló la candidatura de Raúl Morón por gastos excesivos de campaña) la responsabilidad política de la violencia criminal que ha cobrado la vida no solo del alcalde de Uruapan, sino de al menos otros seis de municipios michoacanos en este año.

La oposición los culpa a ambos de no atender el llamado de ayuda planteado por el munícipe Manzo, quién decepcionado de Morena, partido en el que militó, ganó la alcaldía de Uruapan como candidato independiente.

El gabinete de seguridad, por supuesto, niega tal versión con datos de los apoyos enviados para la seguridad de Manzo y la vigilancia en el municipio.

Los manifestantes michoacanos demandan la revocación de mandato del gobernador Ramírez Bedolla, recurso que la Constitución federal permite se lleve a cabo después de un tercer año de gobierno. El michoacano ya cumplió cuatro. El problema es que la Constitución de estado no considera el referéndum revocatorio. La iniciativa esta congelada en la legislatura local. Luego entonces, no procede.

Otra posible salida sería la intervención del Senado, única instancia que puede declarar la desaparición de poderes en una entidad, para seguir el procedimiento que culmine con la separación del cargo del gobernador.

El caso es que este problema ya causa grave daño al gobierno de Sheinbaum. El debate en la red X arroja datos como éstos: se han generado más de 1.6 millones de mensajes y la percepción es 64% negativa al gobierno, 34% neutral y apenas 2% positiva.

Mientras la viuda de Manzo, Grecia Quiroz, vino al Palacio Nacional convocada por la presidenta Sheinbaum, un diputado del llamado “movimiento del sombrero” que encabezaba el edil, la propuso para que sea la presidenta municipal interina.

Entre tanto la fiscalía michoacana informó que entre los detenidos por la irrupción al palacio de gobierno de Morelia y los daños causados al inmueble, están Mauricio Hernández Salmerón y Raúl Meza (ambos integrantes del grupo Revolución Social del PRI), el panista Alan Juárez, director de Fomento al Arte popular del municipio de Morelia que encabeza el también blanquiazul Alfonso Martínez Alcázar, y el exmagistrado federal Froilán Muñoz.

Aquí en la CDMX, la presidenta Sheinbaum anunció que el fin de semana estará anunciando un plan para enfrentar la crisis de seguridad en Michoacán, un plan para la paz y la justicia que no estará sustentado en la violencia.

Más tarde, quizás con la intención de mandar un mensaje de confianza, Sheinbaum salió a pie del Palacio Nacional en camino a la SEP, pero una falla en su seguridad permitió que un sujeto (probablemente intoxicando o mal de sus facultades mentales) se acercara, la acosara y la tocara sin su consentimiento. (rrodriguezangular@hotmail.com, @RaulRodriguezC , raulrodrigu

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