Lucio y Diana, los padres del bebé abandonado en Tultitlán, en el Estado de México, han sido vinculados a proceso. El juez ha decretado prisión preventiva justificada para los dos jóvenes, de 18 y 21 años, que están acusados de homicidio en grado de tentativa. El juzgador ha dado cuatro meses a la Fiscalía para continuar la investigación del caso. De momento, el bebé se encuentra estable, aunque permanece en observación por hipotermia y deshidratación severa, según ha informado el Gobierno del Estado de México, quien tiene de momento la custodia del menor a través del DIF (Desarrollo Integral de la Familia).

La audiencia celebrada este jueves en los juzgados de Cuautitlán ha marcado el primer paso del futuro de Lucio y Diana. Los jóvenes están detenidos desde el pasado 14 de febrero. Él está preso en el Centro Penitenciario y de Reinserción de Cuautitlán y ella, en el penal de Tlalnepantla, ambos en el Estado de México. Las medidas cautelares del juez los obligan a seguir desde prisión el desarrollo de su juicio. En este primer encuentro con la justicia se han conocido algunos detalles del caso que conmocionó al país.

El pasado 11 de febrero, una cámara de seguridad de Tultitlán grabó a un adolescente sacar una bolsa de plástico de su mochila, mirar a los lados, depositarla en el suelo frente a un coche y marcharse. Las imágenes se hicieron virales al conocer que dentro de la bolsa iba un recién nacido. Tras la viralización de la grabación, la madre del bebé, Diana, se presentó en la Fiscalía del Estado de México a acusar a su pareja de haberse llevado al niño. Por su parte, Lucio se entregó voluntariamente en el Ministerio Público de Ciudad de México.

Mientras tanto, se filtraron las conversaciones de WhatsApp que los dos jóvenes habían mantenido ese día, después de que la chica sufriera un aborto en su lugar de trabajo. Diana escribió a su novio contándole que está dentro del baño de la pastelería donde está empleada y que no para de sangrar. También le contó sorprendida que el niño estaba “formado” y se movía. Según se ha podido saber en la primera audiencia, el bebé no era prematuro, sino que tenía 34 semanas de gestación.