La demócrata puso fin a más de tres décadas de hegemonía republicana en el estado tras una contienda enfocada en la educación pública y la crisis energética.
WASHINGTON / AUSTIN — En una jornada electoral sin precedentes, la legisladora demócrata Gina Hinojosa se alzó este miércoles con la victoria frente al gobernador republicano Greg Abbott, convirtiéndose en la primera mujer de origen hispano en alcanzar la gubernatura de Texas, según confirmaron las proyecciones de las cadenas CNN y NBC News.
El triunfo de Hinojosa, de 52 años, marca un giro político decisivo en Estados Unidos al romper una racha ininterrumpida de gobiernos conservadores que se prolongaba desde 1994, cuando Ann Richards dejó el poder.
Abbott, quien aspiraba a un cuarto mandato con el que buscaba consolidarse como el gobernador con más tiempo en funciones en la historia texana, no logró retener el cargo pese a contar con un presupuesto de campaña significativamente superior al de su contrincante.
Nacida y criada en el Valle del Río Grande, Hinojosa construyó su trayectoria como abogada especialista en derechos civiles y laborales antes de incorporarse a la Cámara de Representantes estatal en 2016. Su incursión en la vida pública comenzó al movilizarse para frenar el cierre de la escuela primaria de su hijo, afectada por recortes de fondos.
Por ello, la educación pública se convirtió en el eje neurálgico de su plataforma electoral, prometiendo como primera medida la remoción inmediata del comisionado estatal de Educación para enfrentar el deterioro del rendimiento escolar.
Asimismo, la gobernadora electa capitalizó el malestar en comunidades rurales al cuestionar el respaldo de Abbott a la expansión desregulada de centros de datos. Texas alberga más de 500 instalaciones de esta índole —el segundo estado del país con mayor concentración—, las cuales han tensionado la red eléctrica local por su elevado consumo energético.
El revés para el Partido Republicano detonó fisuras inmediatas a nivel nacional. A través de la red social Truth Social, el presidente Donald Trump atribuyó la derrota directamente a la postura del mandatario saliente, asegurando que si Abbott no se hubiera comportado como un “republicano moderado” durante el último tramo de su carrera, habría conservado el cargo.

