El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, insiste en sus planes expansionistas de adquirir Groenlandia, bajo soberanía danesa, para convertirla en territorio estadounidense, o de retomar el control del canal de Panamá. Y no descarta recurrir a presiones militares o económicas para conseguirlo. En una rueda de prensa en su mansión de Florida, Mar-a-Lago, el republicano ha asegurado que Estados Unidos necesita ambos territorios para garantizar su seguridad económica.
Preguntado si una vez que regrese a la Casa Blanca, el 20 de enero, evitará utilizar presiones militares o económicas sobre Panamá y Groenlandia, Trump ha replicado: “No, no puedo tranquilizarle sobre ninguno de los dos. Pero sí puedo decir esto: los necesitamos para la seguridad económica”.
El presidente electo también ha arremetido contra Canadá y ha repetido su opinión de que el vecino del norte debería de ser un Estado de Estados Unidos. “La frontera es una línea completamente arbitraria”, ha señalado. También ha expresado su convencimiento de que Canadá se beneficia de las compras de sus productos y de la protección militar por parte de EE UU sin que Washington reciba nada a cambio (Canadá es uno de los países de la OTAN que no cumple la meta de un gasto del 2% de su PIB en Defensa).

