López Obrador quiere que su paisano y amigo Octavio Romero Oropeza siga al frente de Petróleos Mexicanos. Claudia Sheinbaum no. Se resiste a ratificarlo como insiste AMLO.De hecho, se trata del punto más alto de disentimiento de la virtual presidenta electa con el presidente en funciones en lo que va del proceso de transición del poder.

Y no es para menos. La difícil situación operativa y financiera de la petrolera mexicana podría convertirse en un “punto de quiebre” para el manejo de las finanzas públicas. Ya lo advirtió Rogelio Ramírez de la O quien, al aceptar su ratificación en la secretaría de Hacienda durante el próximo gobierno, puso como condición que el manejo financiero de Pemex quedará bajo el control estricto del equipo que ya arma con la virtual presidenta electa.

Petróleos Mexicanos tiene deudas por 106 mil millones de dólares y debe a proveedores otros 350 mil millones de pesos, todo lo cual equivale -según datos oficiales- a un punto porcentual del producto nacional bruto.

Romero Oropeza, como se supo desde su nombramiento al frente de la petrolera en 2018,es ingeniero agrónomo. No es experto en ingeniera petrolera ni en finanzas públicas. Fue oficial mayor del gobernó de López Obrador en el todavía Distrito Federal, entre 2000 y 2005, período en que la Auditoría Superior de la Federación reportó descuido sistemático de los controles financieros que se le encomendaron.

Pero Romero Oropeza es paisano y compañero de luchas e ideas de López Obrador y operó -lo que está bien desde la visión de ambos, de Morena y de muchos mexicanos– para evitar la completa privatización de Pemex.

  Sin embargo, el gran problema de la petrolera, vamos, el problema en el que le va la vidaes el de su endeudamiento. Acaso por eso Sheinbaum nombró a su principal experta en Finanzas, Luz Elena González como la próxima secretaria de Energía y notificó a Ramírez de la O que otra experta de ese equipo, Berta Gómez Castro, quedará al frente de la subsecretaria de Egresos.

  ¿Tendrá Sheinbaum para este o el próximo jueves un as bajo el manga destinado a Petróleos Mexicanos? Seguramente sí. Cederle la plaza a AMLO y a su paisano ya sería demasiado.

  Por lo pronto el sábado se armó todo un espectáculo para el lucimiento del actual director de Pemex. El arranque, dijeron que ahora sí, de la producción de gasolina en la nueva refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco.

  Ya había habido dos inauguraciones que más bien fueron inauguraciones fachada y comotambién esta vez todo quedó en cifras actualizadas y capacidades casi inmediatas de producción, pero sin mostrar nada que evidenciara que ya está está en marcha, pues muchos consideran que se trató de otra puesta en escena y aceptaron lo que dicen expertos independientes al estimar que será hasta mediados del año próximo cuando Dos Bocas estérefinando a plena capacidad.

  Cuando eso ocurra, eso sí, podrá procesar diariamente 340 mil barriles diarios de petróleo para sumarse al esfuerzo de alcanzar nuestra auto suficiencia energética.

 El dato que sigue es halagüeño: al inicio de este gobierno en diciembre de 2018, importábamos 927 mil barriles diarios de gasolina, diésel y turbosina (75% de nuestro consumo), en septiembre de este 2024 esa cifra habrá caído hasta los 52 mil barriles diarios (4% del consumo) y en el primer trimestre del año próximo se habrá reducido a 20 mil barriles diarios (2% del consumo).

  Pero mientras, para que nos mienten con cifras y fechas. Parecen cosas de lucimiento personal de AMLO. Por qué no darle tiempo al tiempo, cuando se supone que el próximo gobierno será la continuidad de un proyecto.