El cargamento era transportado en una embarcación en aguas del Pacífico mexicano; el aseguramiento representó una afectación de cientos de millones de pesos a la delincuencia organizada.
Por Redacción
Ciudad de México — En una operación marítima y aérea de vigilancia en aguas del Pacífico mexicano, elementos de la Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México en funciones de Guardia Costera, interceptaron una embarcación frente a las costas de Oaxaca con un cargamento de aproximadamente 1.2 toneladas de presunta cocaína, logrando la captura de los tripulantes que viajaban a bordo.
El aseguramiento se concretó a cientos de kilómetros mar adentro tras labores de inteligencia y seguimiento naval, desplegando unidades de superficie (embarcaciones patrulla) y aeronaves para cerrarle el paso a la nave menor que intentaba cruzar por el litoral oaxaqueño.
Bultos de estupefacientes y personas aseguradas
Durante la inspección de la nave, los elementos federales localizaron decenas de bultos envueltos e impermeabilizados donde se almacenaban alrededor de mil 200 kilogramos de narcótico.
Las personas aseguradas a bordo —entre quienes se identificaron tripulantes de origen extranjero— fueron neutralizadas conforme a los protocolos navales de respeto a los derechos humanos y trasladadas a puerto de seguridad.
Tanto los detenidos como la embarcación y los paquetes con la presunta droga fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para la integración de la carpeta de investigación correspondiente y la determinación de su situación jurídica.
Golpe a las finanzas del narcotráfico
De acuerdo con las autoridades federales de seguridad, este decomiso impidió la distribución de más de 2.5 millones de dosis en las calles y asestó un golpe financiero de consideración a las redes de tráfico internacional, con una afectación económica estimada en cientos de millones de pesos.
Asimismo, destacaron que esta intervención forma parte de los operativos permanentes de blindaje marítimo coordinados en el Pacífico sur para inhibir las rutas marítimas de trasiego de drogas.

