- La Encuesta Nacional Sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, reveló que el 17.3% de mujeres tuvieron un empleao en los 5 años previos sufrieron alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo.
- Despido, solicitud de prueba de gravidez, negación de ascenso, reducción de salario, negar la posibilidad de ir al baño o sentarse, además de imponer labores que ponen en riesgo la salud de la mujer y su hijo(a), son algunas de las conductas discriminatorias detectadas.
- Algunos empleadores identifican a la maternidad como una desventaja en el trabajo, en comparación con los hombres que son asociados con ser más comprometidos si están casados y son padres.
- La discriminación se presenta no solo en el embarazo, sino también después del parto, revelan las denuncias presentadas ante las instituciones correspondientes.
Ciudad de México.- El think tank mexicano especializado en primera infancia, Early Institute, realizó un profundo trabajo de investigación para identificar las causas, conductas y consecuencias de la Discriminación Laboral por Embarazo (DLE) en México, y sobre todo, brindar recomendaciones para prevenir y atender esta problemática.
Investigaciones en diversos campos como la neurociencia, la biología, la psicología y la sociología, han brindado información de cómo influye el entorno durante el embarazo y en los primeros años de vida de niñas y niños; en su capacidad para crecer, aprender y prosperar.
El think tank especializado en la incidencia en políticas públicas a favor de la primera infancia en México, elabora la Serie: “Prácticas que vulneran la maternidad en México”, un proyecto formado por un conjunto de trabajos y recomendaciones de política pública para analizar diversas problemáticas en torno al ejercicio de la maternidad en el país, desde un enfoque de niñez y su necesaria protección de manera integral.
En cada uno de los documentos de esta serie, se profundizará en prácticas que discriminan, denigran o rechazan el binomio madre-hijo(a) en espacios laborales, educativos, comunitarios, de salud e, incluso, de acceso a la justicia.
En esta primera entrega, se aborda la Discriminación Laboral por Embarazo, con el fin de describir la problemática, hacerla visible y brindar recomendaciones para que distintas instituciones y organizaciones empleadoras; autoridades de primer contacto y tomadores de decisión ejerzan sus facultades y capacidades para prevenir y erradicar este grave ataque a los derechos humanos en contra de madres e hijos (as).
Con casos reales, Early Institute evidencia cuales son las conductas discriminatorias que se ejercen en contra de las mujeres trabajadoras embarazadas, cuyo impacto excede la esfera de los derechos laborales de la mujer y, a su vez, pone en riesgo la vida, salud, integridad y desarrollo de sus bebés. Ordenar realizar labores que pongan en riesgo la salud de la mujer embarazada y de su hija o hijo; el hostigamiento/acoso laboral; la nnegación de ascenso y la reducción de salario; entre muchos otros, son algunos ejemplos.
Algunos empleadores identifican a la maternidad como una desventaja en el trabajo; ya que tienen la idea de que las mujeres que son madres son más inestables, menos comprometidas y competentes, por tanto, su maternidad representa una barrera para obtener ciertos puestos o ascender en el ámbito laboral, situación que es conocida como maternal wall; a diferencia de los hombres que son asociados con ser más comprometidos si están casados y son padres.
Para describir la magnitud del problema en México, se revisaron diversas fuentes de información nacionales, como la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, donde el 51 por ciento de las mujeres encuestadas reportó haber tenido un empleo en los últimos 5 años, de este porcentaje, el 17.3 % sufrió alguna forma de discriminación laboral relacionada al embarazo. Al 11.5 por ciento le pidieron una prueba de embarazo para acceder a un trabajo y al 3.6 por ciento, para poder continuar con su trabajo.
Este trabajo de investigación se analizan estudios que arrojan que las mujeres trabajadoras con mayor riesgo a ser discriminadas por embarazo, son las que pertenecen a la clase media alta, que tienen menos de un año laborando, jóvenes en edad reproductiva, con mayor escolaridad, que residen en zonas urbanas, las que trabajan en atención a clientes y/o tienen puestos directivos, que son comúnmente asociados con la masculinidad. Pero a su vez, también las mujeres trabajadoras que también tienen riesgo de ser discriminadas laboralmente por estar embarazadas, son aquellas con bajos salarios, trabajadoras del hogar, quienes tienen contratos temporales y del sector privado.
La discriminación laboral por embarazo incrementa riesgos laborales que pudieran repercutir en la salud física y mental tanto de la madre como de sus hijas e hijos por nacer. En el caso del bebé, se observó que este tipo de discriminación puede provocar afectaciones en su vida y salud, por ejemplo aborto espontáneo, que el parto no llegue a término, bajo peso al nacer y ser más reactivos al estrés.
En ese sentido y por la gravedad de las afectaciones que se pueden llegar a generar, la discriminación laboral por embarazo está enunciada expresamente y tipificada como un delito en el Código Penal Federal y como una forma de violencia hacia la mujer, de acuerdo con la Recomendación General 19 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, CEDAW por sus siglas en inglés.
En México existen diversas leyes que prohiben y sancionan conductas discriminatorias, así como múltiples instancias donde las personas afectadas pueden denunciar, desafortunadamente en muchas ocasiones desconocen esta información y los procedimientos. Por tal motivo, Early Institute información aportada por diversas instituciones para entender la forma en que las autoridades atienden e identifican conductas y rasgos característicos del fenómeno, hallazgos que se reflejan en el informe La Discriminación Laboral por Embarazo.

