Guadalajara, Jalisco — El paso del huracán Polo frente a las costas del Pacífico provocó severos estragos en el estado de Jalisco, donde las autoridades de Protección Civil confirmaron la desaparición de al menos cinco personas, así como inundaciones, derrumbes carreteros y el desbordamiento de afluentes, principalmente en los municipios de Puerto Vallarta y Talpa de Allende.
En Puerto Vallarta, el fuerte oleaje y las lluvias torrenciales derivaron en múltiples emergencias. Dos mujeres ingresaron al mar pese a la alerta de bandera roja; aunque una de ellas logró ponerse a salvo y recibir auxilio médico, una joven turista de 24 años fue arrastrada por la corriente y continúa sin ser localizada, por lo que cuerpos de rescate desplegaron un operativo marítimo y aéreo con drones y motos acuáticas. Asimismo, la creciente del río Cuale provocó anegaciones en zonas viales y en el centro de la ciudad, arrastrando vehículos y obligando al cierre de calles como Morelos. La Secretaría de Marina coordinó la evacuación de 12 tripulantes de un yate varado por el oleaje, mientras que elementos del Ejército Mexicano activaron el Plan DN-III para tareas de auxilio y retiro de escombros.
Por su parte, en la región serrana de Talpa de Allende, una repentina crecida de un arroyo colapsó tres viviendas habitadas por una familia compuesta por dos adultos y dos menores, quienes fueron arrastrados por el caudal y permanecen en calidad de no localizados. El temporal también ocasionó múltiples deslaves en la carretera estatal 555 y daños estructurales en dos puentes, lo que motivó el envío de dos helicópteros de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos para labores de rastreo a lo largo del afluente y la evaluación de comunidades parcialmente incomunicadas.
Ante este panorama, las autoridades estatales y municipales mantienen cercos de vigilancia en malecones y playas para restringir el paso de transeúntes frente a la violencia del oleaje, a la par de reiterar el llamado a la población para respetar la suspensión de actividades de navegación y atender las instrucciones de evacuación en zonas de riesgo mientras persistan los desprendimientos nubosos del fenómeno meteorológico.

