Durante las manifestaciones por los 11 años del caso Ayotzinapa, personas encapuchadas utilizaron un camión de carga para derribar la puerta del Campo Militar número 1-A de la Ciudad de México. El vehículo se incendió durante varios minutos.
Antes del portazo, se realizó un mitin donde participaron padres de los normalistas desaparecidos para exigir la entrega de 800 folios relacionados con la investigación y que están marcados, a decir de los manifestantes, como información clasificada.
Mientras tanto, un par de encapuchados realizó pintas en el edificio, con consignas relacionadas al caso Ayotzinapa, así como la colocación de personajes relevantes en las indagatorias, como Jesús Murillo Karam, ex titular de la extinta Procuraduría General de la República (PGR).

