Ernesto Madrid
Presionada por el incremento en los precios del gas doméstico LP, gasolina de bajo octanaje, transporte aéreo, huevo y tortilla de maíz, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) volvió a acelerar y se ubicó en 7.45 por ciento a tasa anual en marzo del 2022.
Estamos hablando de que las clases más desprotegida están enfrentando fuertes presiones en sus bolsillos ya que el índice de los productos básicos se ubicó en su nivel más alto en 21 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El INPC obtuvo su mayor nivel desde enero del 2001, en dicha ocasión fue de 8.11 por ciento.
Dicho de otra forma, los precios de los servicios se aceleraron y se ubicaron en 4.62 por ciento a tasa anual, prácticamente sin cambios a lo registrado un mes antes.
El alza en los precios de las mercancías fue de 8.69 por ciento a tasa anual, alcanzando su mayor variación desde que hay datos por el instituto, es decir, desde agosto del 2011.
La balanza no subyacente, que contabiliza los productos que presentan una alta volatilidad en sus precios y que advierte del comportamiento de estos en el futuro, como los productos agrícolas o los combustibles, tuvo una aceleración y se posicionó en 9.45 por ciento.
Entre los principales bienes y servicios que se incrementaron están el gas doméstico LP (7.48 por ciento); gasolina de bajo octanaje (1.99 por ciento); transporte aéreo (41.69 por ciento); huevo (6.09 por ciento); tortilla de maíz (2.03 por ciento); aguacate (13.84 por ciento) y servicios turísticos en paquete (12.83 por ciento).
En contraste, los bienes que presentaron una reducción en sus precios destacan paquetes de internet, telefonía y televisión de paga (7.98 por ciento); papa y otros tubérculos (7.41 por ciento); limón (4.37 por ciento); frijol (1.88 por ciento) y chayote (13.13 por ciento).
Por entidad federativa, Yucatán fue la que presentó mayores presiones inflacionarias (1.62 por ciento), Morelos (1.51 por ciento) y Tlaxcala (1.41 por ciento).
En paralelos, la inflación en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) subió al máximo desde diciembre de 1990 en donde el incremento de precios visto en febrero en los países de la organización fue impulsado por los costos de la energía y los alimentos.
Es decir que la inflación interanual en el conjunto de la OCDE volvió a subir con fuerza en febrero hasta el 7.7 por ciento, cinco décimas más que en enero, en primer lugar por los precios de la energía, que se alzó a su nivel máximo desde diciembre de 1990.
La Organización explicó en un comunicado que los precios de la energía aumentaron un 26.6 por ciento entre febrero de 2021 y febrero de 2022, cuatro décimas más que el mes anterior.
La aceleración de la inflación también se explica por los alimentos, con una progresión interanual del 8.6 por ciento en febrero tras el 7.5 por ciento en enero.

