GUADALAJARA, Jal. — Lo que comenzó como una manifestación pacífica para exigir agua potable de calidad en el Área Metropolitana de Guadalajara culminó en disturbios la tarde de este domingo, luego de que presuntos grupos de choque y encapuchados atacaran con artefactos explosivos y prendieran fuego a accesos del Congreso del Estado y de Palacio de Gobierno. Por estos hechos, autoridades estatales confirmaron la detención de cinco personas.

La movilización, identificada como la segunda marcha por el “Agua Limpia”, reunió inicialmente a decenas de familias, estudiantes y vecinos que marcharon hacia el Centro Histórico para reclamar soluciones ante el desabasto y la mala calidad del líquido. Sin embargo, al término de la concentración y una vez que la mayoría de los contingentes ciudadanos comenzó a dispersarse, individuos con el rostro cubierto comenzaron los destrozos.

Ataque con artefactos explosivos y destrozos en el Centro Histórico

De acuerdo con videos difundidos en redes sociales y testimonios en el lugar, los agresores arrojaron bombas molotov y cohetones contra la entrada principal del Congreso de Jalisco, provocando llamaradas en la puerta mientras elementos antimotines resguardaban el interior del inmueble legislativo. De forma simultánea, se reportaron ataques y fuego en accesos de Palacio de Gobierno, así como la quema de un contenedor de basura.

Durante la jornada, manifestantes que sostenían la protesta pacífica intentaron distanciarse y confrontaron verbalmente a los encapuchados, exigiéndoles descubrirse el rostro y señalando que se trataba de infiltrados cuyo fin era desvirtuar las demandas ciudadanas.

Los desmanes también alcanzaron varios establecimientos comerciales del primer cuadro tapatío, donde se registraron roturas de cristales, daños en aparadores y agresiones hacia representantes de los medios de comunicación, entre ellos un reportero que resultó lesionado por esquirlas tras la detonación de un petardo.

Autoridades reportan cinco detenidos

El gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, condenó los actos vandálicos y precisó que los disturbios fueron perpetrados por un grupo ajeno a la manifestación legítima de los ciudadanos.

«La prioridad fue proteger a las personas, evitar la confrontación y garantizar que la ciudadanía ejerciera en libertad su derecho a expresarse», señaló el mandatario estatal, confirmando además que tras el operativo policial se logró la captura de cinco personas presuntamente involucradas en los ataques a edificios públicos y daños a la infraestructura urbana.

Las autoridades de seguridad del estado continúan con el levantamiento de peritajes para cuantificar el costo de los daños en los inmuebles históricos y determinar la situación legal de los detenidos.