CIUDAD DE MÉXICO.- Agencias de seguridad de Estados Unidos se encuentran analizando acusaciones sobre los presuntos vínculos de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente de México, con el crimen organizado y redes de contrabando de combustible. Mientras, el empresario Jorge Amílcar Olán, identificado como uno de sus colaboradores más cercanos, desalojó de manera repentina un lujoso departamento en Suiza tras ser localizado por medios de comunicación.
De acuerdo con información revelada por el diario The New York Times, aunque hasta el momento no se han iniciado investigaciones formales, López Beltrán ha intentado establecer contacto con las autoridades estadounidenses a través de intermediarios en repetidas ocasiones durante el presente año, sin que se hayan concretado conversaciones oficiales.
El escrutinio sobre López Beltrán coincide con la aparición de su amigo, el empresario tabasqueño Jorge Amílcar Olán, en el continente europeo. Olán fue descubierto por el reportero Irving Pineda, de Azteca Noticias, habitando un departamento de lujo. Al ser abordado por Pinea, el contratista se negó a dar declaraciones, amenazó con llamar a la policía e intentó obstruir la grabación. Reportes periodísticos posteriores confirmaron que Olán abandonó el inmueble de inmediato, el cual ya figura en portales inmobiliarios con una renta mensual equivalente a más de 320 mil pesos mexicanos.
Amílcar Olán ha estado en el centro de la polémica nacional tras ser señalado en múltiples investigaciones periodísticas como el presunto operador de una red de tráfico de influencias. Según diversas publicaciones, su cercanía con el hijo del exmandatario le permitió obtener contratos multimillonarios con el gobierno federal, destacando la venta de balasto para el Tren Maya y acuerdos lucrativos con el extinto Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y el Poder Judicial de la Federación.
La presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre el paradero y los señalamientos contra el contratista y ha señalado en repetidas ocasiones que corresponde a las fiscalías federal y estatales abrir procesos de investigación si existen los elementos y pruebas suficientes de corrupción. Sin embargo, optó por no hacer un llamado directo a la Fiscalía General de la República (FGR) para que inicie indagatorias de oficio.
Recientemente, la titular de la FGR, Ernestina Godoy, aclaró que actualmente no existen órdenes de aprehensión vigentes en territorio mexicano en contra de Andrés Manuel López Beltrán ni de Amílcar Olán por delincuencia organizada o fraude, desmintiendo así los rumores sobre acciones judiciales inminentes.

