Ernesto Madrid
El ingreso de remesas a nuestro país volvió a colocarse con un récord histórico al totalizar 27 mil 565.1 millones de dólares en los primeros seis meses del año informó el Banco de México.
Sin duda este ingreso de divisas a nuestro país, que está considerado el más importante por arriba de los ingresos que se obtienen de las exportaciones de petróleo, inversión extranjera directa y del turismo constituyen una medida importante para contrarrestar algunos efectos inflacionarios, derivados de la contingencia sanitaria global y las consecuencias de la guerra en Ucrania.
El flujo acumulado en los últimos doce meses como producto de los ingresos de los connacionales a nuestro país llegó a 55 mil 503.7 millones de dólares lo que evoca un nuevo máximo histórico.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, más de 70 por ciento de los recursos tienen impacto directo en el empoderamiento de las amas de casa, las mujeres que permanecen en el país y quienes son la base fundamental de millones de hogares en el territorio nacional.
Tan sólo en junio, ingresaron a nuestro país poco más de 5 mil 152.5 millones de dólares que implica un incremento anual de 15.6% con lo cual, en tan sólo dos meses han ingresado remesas por arriba de los 5 mil millones de dólares de acuerdo con dato de Banxico de este lunes siendo la trasferencia electrónica la más utilizada con el 98.8%.
En términos anualizados, el avance es de 16.6% frente a los 23 mil 647 millones de dólares del anterior año.
En contraste, el Indicador Global de Confianza Empresarial que dio a conocer este lunes el Instituto Nacional de Geografía (INEGI) mostró un retroceso de 2.4 unidades en el mes de julio para colocarse en 49.5 puntos su nivel más bajo desde mayo de 2021.
Si nos vamos al desglose encontramos que, en el área manufacturera, aún permanece en terreno pesimista al registrar un retroceso anual de 0.9 puntos para llegar a las 51 unidades. Lo mismo sucede con el sector de la construcción y los servicios privados no financieros que no se encuentran motivados por el escenario del país y se mantienen en 49.3 puntos en julio, lo que significó una caída de 12 unidades y en el segundo caso se contrajo 5.1 puntos anual y se ubicó en 48.3 unidades, su nivel más bajo desde abril de 2021.
El único sector que permanece en terreno optimista es el de comercio que pese a que cayó 7.4 puntos a tasa anual durante el mes pasado para llegar a los 50.8 unidades, aún se colca en óptimas condiciones.
ACUMULA CFE DEUDA POR 447.6 MMDP
Ernesto Madrid
El saldo de la deuda de la CFE fue de 447.6 mmdp –22.4 mil millones de dólares– al 30 de junio de 2022, de acuerdo con el proyecto #EnLaMira, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) que analiza a partir de este trimestre la situación financiera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con el propósito de identificar sus principales avances y retrocesos.
Este saldo es 13.2% (52.2 mmdp) mayor al reportado al 30 de junio de 2021 (395.4 mmdp).
El saldo de la deuda de corto plazo de la CFE creció 85.0% entre el 30 de junio de 2021 y la misma fecha de corte de 2022: pasó de 38.1 mmdp a 70.5 mmdp. Por su parte, la deuda de largo plazo de la empresa se incrementó 5.6% durante ese mismo periodo al pasar de 357.3 mmdp a 377.2 mmdp en su apartado de IMVO de otros indicadores.
En el reporte destaca que por quinto año consecutivo (2018-2022) la CFE registró una pérdida neta en el primer semestre del año. Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2022 la empresa productiva del Estado tuvo un rendimiento neto de (-)47.6 millones de pesos.
Los ingresos totales de la CFE durante el primer semestre de 2022 alcanzaron su mayor valor para un periodo similar en los últimos cinco años. En los primeros seis meses del año la empresa reportó ingresos por 297.7 mil millones de pesos (mmdp): cifra 4.1% mayor a los 286.0 mmdp registrados en el mismo lapso de 2021 lo que implica una pérdida de -11.7 mmdp de acuerdo con el IMCO.
No obstante, de acuerdo con el reporte de sus estados financieros correspondientes al segundo trimestre del año, enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en el segundo trimestre del año la CFE no pudo evitar que la empresa cerrara con pérdidas por 8 mil 707 millones de pesos en esos tres meses, cuando el año pasado había reportado un saldo positivo de 23 mil 463.9 millones de pesos en el mismo periodo.
En el documento del IMCO destaca que la venta de energía eléctrica fue la principal fuente de ingresos de la CFE durante el primer semestre de 2022 al representar 70.2% de sus ingresos totales. Las transferencias del Gobierno federal para compensar las pérdidas de la empresa por el subsidio a las tarifas eléctricas (14.7%), y otros ingresos y ganancias (6.0%) fueron su segunda y tercera fuente de recursos, respectivamente que no impidieron las perdidas en la CFE.
En el apartado del balance general de acuerdo con el instituto en 2022 el patrimonio neto de la CFE alcanzó su mayor nivel para un periodo enero-junio en los últimos cinco años (2018-2022). Al 30 de junio de 2022 el patrimonio o capital contable de la empresa fue de 711.2 mmdp: monto 25.5% mayor al registrado al 30 de junio de 2021 (566.6 mmdp).
El pasivo laboral de la CFE, al 30 de junio de 2022, fue de 367.0 mmdp, por lo que a esa fecha de corte representó poco más de una quinta parte (22.7%) de sus pasivos totales (1.62 billones de pesos). Este monto es (-)24.9% (121.5 mmdp) menor al registrado al 30 de junio de 2021 (488.5 mmdp).
El saldo de las obligaciones de la CFE con proveedores y contratistas fue de 77.4 mmdp al cierre del segundo trimestre de 2022. Este monto es 65.8% (30.7 mmdp) mayor al registrado al 30 de junio de 2021 (46.7 mmdp)
La CFE pagó 20.5 mmdp por concepto de intereses de su deuda entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2022. Este monto es (-)10.5% (2.4 mmdp) menor al observado en el mismo periodo de 2021 (22.9 mmdp).
Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2022 ninguna agencia calificadora modificó la calificación crediticia de la CFE. Fitch Ratings (BBB-), Moody’s (Baa1) y Standard & Poor’s (BBB) mantuvieron las calificaciones de la empresa en grado de inversión.
No obstante, fuera de este periodo, Moody’s revisó a la baja la calificación crediticia de la CFE: el 12 de julio de 2022 la agencia calificadora degradó un nivel la calificación de la empresa –pasó de Baa1 (perspectiva negativa) a Baa2 (perspectiva estable)–.

