Las labores de rescate de los 10 trabajadores atrapados en la mina “El Pinabete”, en Coahuila, se vieron frustradas una vez más, como consecuencia de obstáculos que impidieron el avance de las operaciones en uno de los pozos.

Ayer se cumplió una semana desde que los mineros quedaron a 60 metros de profundidad, en medio de una inundación generada por el vencimiento de una pared dentro de la mina, ubicada en la comunidad Villa de Agujita, en el municipio de Sabinas.

Tras varias horas de espera, que mantuvieron inquietas a las familias de los mineros, un buzo especializado, perteneciente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ingresó por el pozo número cuatro, señaló el Gobierno local.

El descenso se dio a través de una “cápsula de vida”, que consiste en una jaula metálica angosta y de forma cilíndrica, la cual termina en punta en uno de sus extremos.

“Nos explicó uno de los buzos que bajaron, que todavía se encuentran obstáculos para entrar a las galerías de la mina, seguirán los trabajos de bombeo para que puedan volver a ingresar y continuar con la búsqueda y rescate”.

En la canastilla, el buzo y un minero descendieron para realizar una exploración inicial de las condiciones existentes, con el fin de que, posteriormente, pudieran ingresar los rescatistas. Sin embargo, no encontraron condiciones adecuadas que garantizara la seguridad, por lo que la misión quedó abortada ayer, entrada la noche.

A pesar del relevante paso que esto representó en las labores de rescate, los resultados no fueron los esperados, ya que el buzo no logró avanzar debido a los obstáculos que continúan obstruyendo el camino.

“El buzo del Ejército Mexicano que realizó la inmersión determinó que existen obstáculos, por lo que se deberán realizar maniobras para su retiro”, puntualizaron autoridades estatales.

En forma paralela, se intervinieron los pozos dos y tres, en donde las bombas de mayor tamaño fueron sustituidas por una de dimensión menor, que permitiera realizar mejores maniobras y bombeo ante la disminución en los niveles de agua.

Asimismo, se realizó un sobrevuelo a la zona, con un vehículo aéreo no tripulado, con el objetivo de establecer puntos de georreferencia y poder continuar los trabajos de rescate.

El gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, indicó que las labores de bombeo continuarán, para que se pueda realizar otro intento de ingreso, aunque no habló de tiempos para que esto ocurra.

“Nos explicó uno de los buzos que bajaron al pozo número cuatro, que todavía se encuentran obstáculos para poder entrar a las galerías de la mina, seguirán los trabajos de bombeo para que puedan volver a ingresar y continuar con la búsqueda y rescate”, escribió por la noche en su cuenta de Twitter.