Ernesto Madrid

Contrario  la postura del Banco de México, de que la inflación cumplirá su meta del 3% al concluir éste año, la inflación en México vuelve a sorprender al alza, significativamente al registrar una variación de 7.2% en la primera quincena de abril, su nivel más alto desde enero de 2001 cuando se ubicó en 7.86%.

A pesar de los descuentos de verano y en las tarifas eléctrica, el precio a los consumidores, fue afectado por el costo del jitomate, la gasolina de bajo octanaje y el pollo, principalmente.

De esta manera, la inflación se ha ubicado 27 quincenas consecutivas por encima del rango objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento, +/- un punto porcentual).

El resultado del INPC sorprendió por estar al alza de las expectativas del mercado, el cual estimaba 7.63 por ciento a tasa anual, de acuerdo con diversos analistas.

El índice de precios subyacente, que es aquel que excluye de su contabilidad los productos de alta volatilidad de precios, se ubicó en 7.16 por ciento a tasa anual.