Cual fuentes subterráneas que expulsan periódicamente al aire columnas de agua y vapor, saltan a la superficie abusos de poder y corrupción entre las dirigencias locales y estatales de Morena, así como disputas internas que cada vez desgastan más y más la credibilidad y la confianza ciudadana en el partido en el gobierno.
Le comparto los recientemente atribuidos a Olga Lucía Caballero y/o Romero Garcí Crespo, lideresa en Puebla de Morena, quien no es bien vista ni entre las propias bases del partido guinda en Tehuacán, municipio del que es originaria y al que pretende gobernar.
El 25 de mayo pasado, al visitar la sede nacional de Morena, los consejeros municipales del llamado “Grupo de Fundadores”, entregaron una carta dirigida a la dirigente nacional Ariadna Montiel y a la comisionada nacional de elecciones, Citlali Hernández, en la que denuncian las pretensiones de Olga Lucía, a quien en Tehuacán se le conoce como “Monina”.
La carta advierte que no puede aspirar al gobierno municipal de Tehuacán quien “no rindió frutos legislativos” durante sus dos periodos como diputada en Puebla (2018-2021 y 2021-2024), que incurrió en nepotismo al imponer a su hijo Armando Zavaleta Romero como regidor de Deporte y Educación y que utilizó su posición para beneficio personal y de su grupo político.
Pero uno de los actos que mayor descredito ha traído a la lideresa municipal de Morena es el que sus intereses políticos y económicos en Puebla tengan al borde de la muerte a una anciana de casi cien años que, además, es su pariente.
Pese a amenazas e intimidaciones, la prensa de Tehuacán sacó a la luz que Olga Lucía Caballero y/o Romero Garcí Crespo orquestó el pasado 19 de abril la detención de su tía, la empresaria avícola Estela Romero Bringas, de 92 años.
Por órdenes de la fiscal de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, la detención ocurrió en 7 Norte con 4 y 6 Poniente, domicilio en la Angelópolis de la empresaria avícola. Con el apoyo de la Guardia Nacional, un ariete derribó la puerta de la residencia de donde sacó a la anciana en silla de ruedas para trasladarla a la Casa de Justicia en Ciudad Serdán.
Para ejecutar tal operativo se acordonaron varias calles alrededor de ese domicilio con equipo artillado y elementos armados de la Guardia Nacional y la Defensa.
Si bien doña Estela Romero Bringas resistió las 24 horas de arresto a las que fue sometida e incluso donó cien máquinas de coser al taller de rehabilitación en el trabajo para las mujeres ahí encarceladas, según consta en información periodística, su salud entró en acelerado declive por la depresión que le ocasionaron las pretensiones y ataques de su sobrina.
La activa empresaria, “dura para los negocios”, según su parentela, no pudo soportar la avaricia de su sobrina Olga Lucía Caballero y/o Romero Garcí Crespo y su maniobra para apropiarse de lo que no es suyo, pues “Monina” impugnó el testamento que doña Socorro Romero Sánchez -fundadora de la compañía Avícola de Tehuacán, segunda empresa más grande del rubro en México-, que firmó antes de morir en 2009 a favor de su sobrina, la hoy desfalleciente doña Estela Romero Bringas.
Para impugnar y apropiarse de la compañía avícola, la dirigente morenista en Tehuacán cambió en 2015 su apellido paterno: quitó el que le dio su padrastro (Caballero) para retomar el de su padre biológico (Romero).
Doña Estela -nos dicen sus familiares- se debate entre la vida y la muerte, necesita asistencia respiratoria permanente y seguimiento médico por la depresión que le ocasionó su sobrina, la lideresa estatal de Morena. Sus allegados reportan que prácticamente ha dejado de comer.
Independientemente del tamaño de la herencia y de su destino, lo que destaca del caso es el abuso de poder que una morenista ejerce sobre su propia familia y el uso de su posición para beneficio personal, desconociendo incluso a las propias bases militantes.
Lucía Romero y/o Caballero Garci Crespo aspira a la candidatura morenista a la alcaldía de Tehuacán, para lo cual ha contado con el apoyo del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, quien, por cierto, no ha recibido el espaldarazo de la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, debido a la protesta que contra “Monina” han hecho pública los propios morenistas poblanos por su falta de apego a los principios y normas del partido guinda.

