La investigación por el brutal asesinato del alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos, el pasado octubre, comienza a arrojar los primeros resultados. Este martes, la Fiscalía de Guerrero, junto con el Ejército y la Guardia Nacional, han detenido a un funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado acusado de homicidio calificado. Capitán retirado del Ejército, Germán Reyes era el actual titular interino del departamento, y anteriormente había estado al frente de la Fiscalía de Delitos Graves del Estado. La orden fue emitida por un juzgado de control de Chilpancingo y el presunto culpable ya ha sido puesto a disposición del juez.
Hace un mes, y apenas una semana después de haber jurado el cargo, el presidente municipal de la capital guerrerense apareció decapitado en su camioneta. Los criminales habían dejado el cuerpo en el asiento delantero y la cabeza sobre el capó del vehículo. Días antes, el secretario general del Ayuntamiento, Francisco Tapia, había sido tiroteado en una calle del centro de la capital. Un doble crimen que dejó conmocionada la ciudad y que se suma al largo historial de violencia que asedia el Estado.

