• México ya tiene internet, celulares y cuentas bancarias; lo que falta es convertir esa infraestructura en pagos digitales, y el obstáculo está tanto en la informalidad como en los incentivos que no han creado gobierno y banca.
Ernesto Madrid
México tiene casi todo para dejar atrás el efectivo, salvo que los mexicanos encuentren razones suficientes para hacerlo.
El diagnóstico de México Evalúa, presentado en “Digitalizar para crecer. El reto de transformar los pagos en México”, es contundente: 86% de la población usa internet, 97% de los usuarios se conecta mediante celular y 77% de los adultos tiene algún producto financiero formal. Sin embargo, apenas 41.4% utiliza pagos digitales, frente a 59% en América Latina y el Caribe.
El efectivo sigue mandando: 95% de los adultos lo utiliza habitualmente y 80% de los negocios lo recibe.
El círculo que mantiene al efectivo
México Evalúa identifica un problema sencillo de entender: los comercios no ofrecen pagos digitales porque sus clientes no los piden y los clientes no los piden porque no esperan encontrarlos.
Romper ese círculo requiere algo más que tecnología. El gobierno debe digitalizar sus propios cobros y pagos; los bancos y fintech reducir costos y facilitar la aceptación en pequeños negocios, y las autoridades generar confianza frente al fraude y el robo de datos.
Aquí aparece una contradicción importante: la banca habla de ampliar el crédito y digitalizar la economía, pero sigue teniendo mayores incentivos para colocar crédito al consumo que para financiar a las MiPymes, precisamente los negocios que generan empleo y pueden utilizar los pagos digitales para construir historial financiero.
La informalidad es el otro freno
Los datos de México ¿Cómo Vamos? explican parte del problema. En el segundo trimestre de 2026, la informalidad laboral subió a 55.1%, desde 54.8% un año antes. Al mismo tiempo, la pobreza laboral bajó a 31.9%, su menor nivel para un segundo trimestre, aunque todavía representa alrededor de 41.8 millones de personas que no pueden adquirir la canasta alimentaria con sus ingresos laborales.
La paradoja es evidente: México tiene más acceso financiero, pero una enorme parte de su economía sigue operando fuera de la formalidad.
Y ahí la digitalización puede ser parte de la solución. Cada pago documentado puede generar información, construir historial y facilitar eventualmente el acceso al crédito. México Evalúa señala que 63% de los adultos carece de crédito formal.
El gobierno también tiene que digitalizarse
La transformación no puede recaer solamente en consumidores y comercios.
México Evalúa propone, para evitar la corrupción, digitalizar compras públicas, pagos a proveedores, nóminas y cobros gubernamentales. Esto tiene además una dimensión de seguridad: mantener operaciones mediante cheques y procesos manuales deja espacios para fraudes y desvío de recursos públicos, particularmente en municipios con controles débiles y en muchos casos con control del crimen organizado.
También plantea incentivos fiscales, menores costos para pequeños negocios, interoperabilidad entre plataformas, mejor conectividad rural y mayor protección frente al fraude. El objetivo no debería ser simplemente que haya más pagos digitales, sino que el dinero permanezca más tiempo dentro del sistema formal, en lugar de entrar a una cuenta y salir inmediatamente en efectivo.
El diagnóstico, entonces, es doble: México tiene la tecnología para digitalizar el dinero, pero no ha construido todavía los incentivos económicos, la confianza ni la formalidad necesarios para hacerlo masivamente. La pregunta ya no es si México puede digitalizar sus pagos.
La pregunta es por qué, teniendo celular, internet y una cuenta bancaria, millones de mexicanos siguen necesitando efectivo para que su economía funcione y país limite su crecimiento.
Banxico le baja el ánimo a Economía
Banxico, a cargo de Victoria Rodríguez Ceja, terminó por enfriar el optimismo de la Secretaría de Economía sobre la inversión extranjera. Su reporte de la balanza de pagos del primer semestre de 2026 ubicó la IED en 34 mil 968 millones de dólares, una caída de 7.9% frente a 2025. La diferencia está en la revisión: Banxico corrigió la cifra del primer semestre de 2025 a 37 mil 973 millones de dólares, por encima de los 34 mil 265 millones reportados originalmente por Economía. Así, el crecimiento de 2.1% que presumió la dependencia de Marcelo Ebrard quedó desplazado por un retroceso más contundente.
Hacienda apura el Paquete 2027
En Hacienda siguen afinando el Paquete Económico 2027, cuya fecha límite de entrega al Congreso es el 8 de septiembre, y todo apunta a que llegará hasta el último día. Durante el Quinto Congreso de Educación Financiera de la ABM, la subsecretaria María del Carmen Bonilla confirmó que la propuesta continúa en elaboración, aunque evitó adelantar detalles. Desde la banca, Alberto Gómez Alcalá, de la ABM, espera que el documento mantenga la ruta de consolidación fiscal para contener el crecimiento de la deuda y advirtió que la reforma judicial sigue siendo un impedimento, para que la inversión fresca aterrice en México.