Trataré de ser objetivo.

El hecho, corroborado por quien tomó la decisión y por los destinatarios de esta, es que el gobierno de Estados Unidos canceló las visas de turistas a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila y a su esposo, el ex panista y hoy político morenista Carlos Alberto Torres.

También está corroborado por la oficina estadounidense de Aduanas y Protección Fronteriza que la revocación del visado fue notificada a la gobernadora vía consular para evitar un episodio incómodo y vergonzoso.

Lo que no corroboran las autoridades estadounidenses es que por esa misma vía consular fuera notificado Carlos Alberto Torres, aunque él lo haya asegurado en sus redes sociales. El semanario tijuanense Z informó que al cónyuge de la mandataria permaneció detenido en una garita de la ciudad fronteriza cuando pretendía cruzar a Estados Unidos, mientras se hacían las consultas que derivaron en la cancelación de la visa.

¿Por qué la revocación del visado? El gobierno de Sheinbaum lo preguntó al de Trump y la respuesta fue rápida y contundente: no podemos decirlo pues se trata de información confidencial.

Entonces cambiemos la pregunta: ¿cuáles son las causales de una revocación del visado estadounidense? Son varias según su legislación migratoria: permanecer en ese país más tiempo del permitido, por enfermedad contagiosa, por violaciones migratorias previas, por haber cometido fraude o perjurio, por participar en actividades delictivas y por tener vínculos con organizaciones terroristas, entre otras.

Por lo corroborado y por lo presumible en este caso de la gobernadora de Baja California, hay indicios de que se trata de presuntas actividades ilícitas relacionadas con cárteles que fueron recientemente declarados terroristas por el gobierno de Trump y algunos de cuyos líderes fueron formalmente acusados hoy por primera vez tras esa designación de narcoterroristas.

En concordancia con esa hipótesis, circuló en redes y algunos medios periodísticos la versión de que a la gobernadora Marina del Pilar y a su esposo les fueron canceladas cuentas en Bank of America y Wells Fargo de San Diego, por sospechas sobre el origen de los fondos en ellas depositados. La presidenta Sheinbaum dijo esta mañana que habló con la gobernadora de Baja California y que ella le aseguró que no tiene cuentas en el extranjero. Ni una ni otra versión han sido corroboradas por las instituciones financieras referidas. Alegan que por el secreto bancario.

Se sabe, sin embargo, que la residencia de Marina del Pilar está en Brawley, California, lo que hace verosímil la existencia de dichas cuentas.

El caso es que tanto lo corroborado como lo presumible atizan la versión de que la gobernadora Marina del Pilar es investigada por el FBI y el departamento de Justicia estadounidense, junto con otros morenistas de primer nivel que conforman una misteriosa lista negra en la que estarían otros gobernadores guindas como Rubén Rocha, Américo Villarreal, Miguel Ángel Navarro y Alfredo Ramírez Bedolla, así como el senador Adán Augusto López y dos secretarios de estado.

El gobierno de México, mientras tanto, sigue como el chinito: “no más espelando” información que el de Estados Unidos nada más no le comparte, como tampoco lo ha hecho con la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada y que tampoco hará con la negociación de Ovidio Guzmán en tribunales estadounidenses para que 17 familiares cruzaran la frontera quien sabe en calidad de qué. (rrodriguezangular@hotmail.com, @RaulRodriguezC , raulrodriguezcortes.com.mx )