Por Jésus Franco
Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha logrado poco más de medio millón de críticas negativas en Facebook, X e Instagram , de acuerdo con un análisis hecho del cinco de mayo al cinco de junio con Information Tracer.
Uno de los picos fue el pasado dos de junio, un día especialmente caótico para los capitalinos: lluvias que dejaron inundaciones y las protestas de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) han colapsado la capital del país a tan solo unos días que arranque la Copa Mundial de Futbol. Ese día fueron poco más de 60 mil menciones negativas contra 92 positivas y 4 mil 423 neutrales.
¿Dónde están las críticas contra Clara Brugada?
Llevamos meses escuchando el término “ajolotizar” y un intento de Brugada por poner al ajolote, un animal endémico de México en peligro de extinción, como un símbolo de un renacer y resistencia de la Ciudad de México. Sin embargo, las erradas acciones de su gobierno han logrado todo lo contrario.
Uno de los temas en los que se ha centrado la crítica son acusaciones de favoritismo y corrupción. “Favoritismo del Bienestar: La izquierdista Clara Brugada entregó contratos por más de 250 millones de pesos a una empresa cercana a ella que se dedica, entre otras cosas, a la pintura y el calzado”. La publicación de X, hecha por @DerchaDiarioMX, sustenta sus datos en una investigación hecha por el periódico Reforma, en la que señala que dicha compañía era proveedora en los tiempos de la hoy jefa de Gobierno como alcaldesa de Iztapalapa.
También, usuarios señalan el doble discurso del gobierno capitalino. “Si a Clara Brugada le importaran los ajolotes, se aplicaría a la de ya, para que los 17 mil drenajes que descargan aguas residuales en Xochimilco, dejaran de hacerlo. Además, hay 75 mil alcantarillas dentro del área protegida”. Ese tuit, además, adjunta una nota de NMás en donde se hace, precisamente, un recuento de los verdaderos problemas que enfrentan los ajolotes y poco se ha hecho para resolverlos.
Sin duda, uno de los grandes temas que acaparan las críticas fue la decisión de pintar de morado guarniciones, banquetas y estructuras de protección en calles y puentes. Y es que luego de haber anunciado con bombo y platillo que la Ciudad de México se pintaba “de morado”, con ajolotes pintados en pasos peatonales incluidos, se tuvo que echar para atrás un proyecto que ya había generado un gasto millonario. La razón: la Norma Oficial Mexicana establece que las guarniciones y estructuras viales deben ser amarillas para alertar y prevenir a los automovilistas algo que, sin dudarlo, el color morado no garantiza.
Manifestaciones y una ciudad colapsada
También, la seguridad, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), servicios públicos, así como las protestas y la represión policiaca se han convertido en temas que dominan la conversación sobre Clara Brugada y su gobierno en redes sociodigitales.
Y es que el pasado tres de junio se derrumbó la estructura de un puente peatonal de la Terminal 1 del AICM; un día antes, un maestro de la CNTE fue supuestamente agredido por policías durante las manifestaciones que mantiene este sindicato en la Ciudad de México y está a punto de perder el ojo.
Además, los apresurados trabajos de rehabilitación del Sistema de Transporte Colectivo Metro, las cuales siguen inconclusas, han sido duramente criticados.
A eso hay que sumarle el reciente incidente en el que se vio involucrado un convoy del Tren Ligero, el cual se ladeó y obligó a evacuar a los pasajeros. “Ya no sirven los trenes ajolote de Clara Brugada…Ya esan reputnando de amarillo lo que puso de morado. La corrupción y la estupidez le salen muy caras a esta ciudad. Urge sacarlos del poder”, se lee en un tuit de@ luis_gj.
Las críticas, si pudiéramos englobarlas, no serían contra el color morado, ni contra Morena, sino y recogiendo el grueso de los comentarios analizados, por un “manejo ineficiente de recursos públicos, corrupción, poca transparencia y utilizar al ajolote como un salvavidas de los problemas estructurales que aquejan a millones de capitalinos”.
Y no, no es el ajolote el centro de las críticas. Es todo lo que se trata de desvirtuar al centrar la atención en una figura prehispánica que hoy es usada como una herramienta de comunicación política.

