Twitter: @rulrm

Instragram: @apuntesmacro

Facebook: Raúl Alejandro Rodríguez Martínez

La economía estadounidense con señales de desaceleración pero como el principal motor del bloque desarrollado.

El Fondo Monterio Internacional (FMI) publicó su Perspectiva Económica Global de Julio. Si bien el instituto no modificó sus pronóstico de crecimiento económico mundial de 3.2% en 2024 respecto a la publicación de Abril, destacó que en los últimos tres meses la economía mundial ha transitado hacia un entorno más incierto. Ante señales recientes de que la economía estadounidense se continúa desacelerando, revisaron ligeramente su estimado de crecimiento económico de 2.7% a 2.6%. En contraste, han observado que la economía de la Zona Euro se comienca estabilizar y ahora anticipan un crecimiento de 0.9% versus 0.8% en el reporte anterior. Por otro lado, la economía japonesa ha mostrado una mayor desaceleración, por lo que prevén que ahora crezca 0.7% en lugar de 0.9%. En este sentido, el crecimiento económico del bloque desarrollado, previsto en 1.7% para 2024, continúa soportado por la economía de los Estados Unidos. Al FMI le ha llamado la atención que dicho bloque se encuentra en una fase de alineación de ritmos de crecimiento económico, considerando que las brechas de producto de dichos países se continúan estrechando.

Mientras que el FMI revisó el crecimiento del PIB de México a 2.2% desde 2.4% previo para 2024, las economías emergentes asiáticas se consolidan como el principal motor de la economía mundial. En lo que se refiere al bloque emergente, el instituto revisó de 4.2% a 4.3% su expectativa de crecimiento económico para 2024. Mientras que las economías emergentes asiáticas observaron revisiones al alza, particularmente China de 4.6% a 5.4%, las principales economías de América Latina, Asia Central y Medio Oriente; y África Sub-sahariana observaron revisiones a la baja en sus pronósticos de crecimiento del PIB. En particular, ahora estiman que la economía mexicana crezca 2.2%, por debajo del 2.4% que anticipaban hace tres meses. De las revisiones a los pronósticos se desprende que el bloque emergente crezca en su conjunto 4.3% en 2024 versus 4.2% que se estimaba anteriormente. En contraste con el bloque desarrollado, las economías emergentes muestran una mayor divergencia en los ritmos de avance de la actividad productiva. Mientras que se prevé que el bloque latinoamericano y del Caribe crezca 1.9%, 2.4% la región de Medio Oriente y Asia Central; 3.7% la región Sub-sahariana de África, y 3.2% las economías emergentes de Europa, anticipan que las economías emergentes de Asia crezcan 5.4%. En este sentido, dicha región representa el motor de la economía global.

La inflación se ha mostrado más resistente que lo pensado y se ha incrementado la incertidumbre en torno a su proceso de desaceleración. Si bien el instituto mantuvo sin cambios su pronóstico de inflación global de 5.9% anual en 2024, lo que implicaría una reducción de 80 puntos base respecto a 2023, el FMI subrayó que prevalece un balance de riesgos inflacionario sesgado al alza. En particular, señalaron que existe una mayor resistencia en la inflación de las economías desarrolladas. Como ejemplo, la inflación en Estados Unidos que no ha descendido al ritmo previsto inicialmente, lo cual ha generado incertidumbre entre los participantes del mercado y la Reserva Federal sobre cuándo iniciar con el ciclo de recortes a la tasa de fondos federales. Como resultado de dichos riesgos al alza, el FMI no descarta que a los principales bancos centrales del mundo les tome más tiempo iniciar con los recortes a sus tasas de interés objetivo o que, aquéllos que ya iniciaron como el Banco Central Europeo o el Banco de Canadá, lo hagan a un ritmo más atemperado.

Finalmente, el FMI destacó los retos asociados con la política fiscal a nivel global. Tras la pandemia, la economía global se ha visto vulnerada ante el deterioro de los fundamentales macroeconómicos como resultado de la expansión del gasto público para abatir la contracción económica que fue resultado del confinamiento. En la opinión del FMI, las proyecciones de consolidación fiscal de las principales economías del mundo son insuficientes y podrían conducir a la actividad productiva mundial a una situación de niveles de deuda pública significativamente elevados, al tiempo de que se observen también la desaceleración económica y déficits públicos crecientes. Esto se traduciría en un incremento en la aversión al riesgo, con márgenes más grandes en los bonos gubernamentales, lo que en su conjunto atentaría contra  la estabilidad financiera global.