Por Jesús Franco

Dicen que en la política, las campañas electorales y la guerra se vale de todo. O casi todo. Y 2026 se ha convertido en un año de inflexión para el partido hegemónico. Y es que funcionarios y políticos de Morena han sido, y siguen siendo, objeto de investigaciones oficiales por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, por supuestos vínculos con cárteles del narcotráfico en México. Los rostros más visibles son tres: el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador morenista, Enrique Inzunza y Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien se entregó a las autoridades estadounidenses el pasado 11 de mayo.

A raíz de estas acciones, a nivel mediático han surgido una narrativa, así como columnas y reportajes en los que se dan a conocer presuntas investigaciones, acercamientos y colaboración de políticos y funcionarios de extracción morenista con funcionarios estadounidenses para “saber si existen investigaciones en su contra”.

Retiro de visas: cruce de acusaciones y declaraciones

El País publicó el 3 de junio la nota: Estados Unidos retira las visas a los gobernadores morenistas de Sonora y Tamaulipas. En ella, retoma la investigación original realizada por Los Angeles Times y Puentes News, donde se recoge que Alfonzo Durazo, Gobernador de Sonora y Américo Villarreal, su homólogo de Tamaulipas, estarían bajo la mira de las autoridades estadounidenses bajo sospecha de colaborar con el crimen organizado.

“Según fuentes familiarizadas con los casos, Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal Anaya, gobernador de Tamaulipas, han sido despojados de sus visas estadounidenses en medio de investigaciones penales. Ambos son miembros del partido gobernante de México, Morena, y aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha criticado una reciente serie de investigaciones estadounidenses contra líderes mexicanos en ejercicio, calificándolas de injerencia electoral y violación de la soberanía de su país”, se lee en el reportaje original. Además, se asegura que a ambos funcionarios se les ha retirado el visado “de manera discreta”.

Como respuesta a esta información, el 5 de junio en un evento público, Villarreal mostró su visa y rechazó cualquier nexo con el tráfico y comercio ilegal de combustible. “Cuento con mi visa, no he recibido notificación alguna de cancelación, revocación o restricción por parte de alguna autoridad estadounidense”.

Sobre el gobernador de Sonora, según el texto de LA Times: “la visa de Durazo fue cancelada el año pasado y que Estados Unidos lo está investigando por supuestos vínculos con el crimen organizado”. El mandatario estatal se ha negado a mostrar físicamente dicho documento.

Hasta el momento ninguna autoridad del Gobierno de Estados Unidos ha dado a conocer oficial y formalmente alguna investigación criminal contra ambos funcionarios. “Salió una nota en Los Angeles Times, entiendo que ellos tienen que aclarar […] ¿Qué intención con quitar la visa y hacerlo público? “Tenemos todo el derecho, al menos de la duda”, se limitó a decir la Presidenta Claudia Sheinbuam.

Marina del Pilar Ávila, Gobernadora de California, es otra de las señaladas por la prensa de estar siendo investigada por el gobierno trumpista. A diferencia de Durazo y Villarreal, a ella sí se le fue revocada su visa. El pasado 22 de junio el columnista de El Universal Héctor de Mauleón publicó un texto en el que hace referencia a un audio. De Mauleón interpreta que “En lo privado y en lo oscurito, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha buscado acercarse a agencias de inteligencia de Estados Unidos a través de un grupo de contactos – asesores externos del FBI”. Esta información, según el periodista, fue filtrada por fuentes de inteligencia consultadas. Horas más tarde, la mandataria confirmó que el audio no es por un tema legal, sino para que le ayuden con las gestiones necesarias para poder recuperar su visa.

Punto de inflexión: filtraciones sin pruebas

Desde siempre, en el periodismo se ha hablado de fuentes, informantes o filtraciones. Sin embargo, en la era de las Fake News, de la Inteligencia Artificial y de la generación de información falsa gracias a una infinidad de herramientas multimedia, quizá ha llegado el momento de cambiar esa manera de “soltar primicias”.

En este texto no se asegura que se trate de noticias falsas lo que “dicen los informantes”. Tampoco que no existan investigaciones en contra de los funcionarios citados. Sin embargo, hemos leído infinidad de columnas y reportajes en los que se habla de investigaciones, inminentes arrestos o caídas de políticos.

La realidad es otra: muchos de esos que están bajo investigación siguen despachando sin ningún sobresalto. Quizá sea hora de cambiar esos trascendidos. Aunque claro, todo eso implica también perder ingresos que muchas veces se generan por esas líneas de texto.