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Facebook: Raúl Alejandro Rodríguez Martínez
La actividad industrial en México avanzó 0.7% en mayo respecto al mes anterior y observó un crecimiento anual de 0.6% respecto a mayo del año pasado. La producción industiral liga dos meses consecutivos dando cuenta de un estancamiento en su ritmo de avance anual y en los 5 meses del año ha promediado un crecimiento de 1.3% anual, cifra que contrasta con el 2.9% promedio anual del que dio cuenta en ese mismo periodo en 2023. La actividad manufacturera, por su parte, se estancó en mayo versus abril, lo que implicó una contracción anual de -1.8%. De igual manera, son dos meses consecutivos en los que la producción manufacturera se contrae a tasa anual. En los primeros 5 meses de 2024, este sector clave de la economía mexicana ha promediado un -0.8% anual que contrasta significativamente con el promedio anual de 1.8% que apuntaba en los primeros 5 meses del año previo.

Por subcomponentes, el sector minero apuntó su séptimo mes consecutivo en contracción, ubicándose su tasa de crecimiento anual en -2.5% en mayo frente a -5.0% en abril. Gran parte del mal desempeño del sector obedece a la extracción de petróleo y gas, que lleva cayéndose de manera ininterrumpida en lo que va de este año. En contraste, el sector construcción ha continuado con un crecimiento anual sólido, aunque abandonó los crecimientos anuales a dos dígitos por primera vez desde mayo de 2023. En este sentido, la construcción se desaceleró de 9.4% anual en mayo desde 13.1% anual en abril. Es importante resaltar que el avance del sector de la construcción en estos momentos se explica por la edificación, ya que la construcción de obras de ingeniera civil – esto es, construcción productiva – se desaceleró de manera muy importante a 3.3% anual desde 25.3% anual un mes antes.

En general, se puede observar que en lo que va de este año la actividad industrial y manufacturera se continúan desacelerando. Dada la estrecha relación de las manufacturas mexicanas con nuestro sector exportador y, más en específico, con Estados Unidos, ésta desaceleración es reflejo del debilitamiento de la demanda agregada a nivel global. Como se ha mencionado anteriormente, esto ha sido ampliamente previsto y se ha recalcado la expectativa de un “aterrizaje suave” de la economía mundial en 2024.

Asimismo, esto es consistente con el diagnóstico de desaceleración de la actividad económica mexicana que el Banco de México destacó en su minuta de su reunión de política monetaria en junio. Las autoridades monetarias del país eliminaron de su balance de riesgos inflacionario la “resiliencia de la actividad económica” en reconocimiento a que la desaceleración económica se ha venido consolidando en el transcurso del año.

Es posible que hacia adelante el sector manufacturero continúe desacelerando su ritmo de avance anual de manera gradual. Esto presionaría ligeramente a la baja el crecimiento económico del país por el resto del año, lo que pondría a la demanda local por bienes y servicios como un elemento que pueda suavizar la tendencia de desaceleración del PIB.