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Facebook: Raúl Alejandro Rodríguez Martínez
Los mercados financieros, analistas políticos y las encuestas anticipaban que Claudia Sheinbaum ganaría las elecciones presidenciales del 2 de junio. Sin embargo, nadie contemplaba dentro de sus escenarios centrales que su partido se hiciera del dominio del Congreso de la Unión. Asimismo, la contundencia con la que la candidata ganó las elecciones tampoco era prevista.

Al respecto, los mercados se pusieron pesimistas frente a la cantidad de poder que estaría aglutinando la presidenta electa, con elevados riesgos de que desaparezcan pronto los contrapesos que pudieron limitar a AMLO respecto a algunas reformas estructurales que conformaban su proceso de la Cuarta Transformación y que erosionaban el entorno competitivo en los mercados y actividades productivas.

Como resultado, el peso mexicano fue la moneda emergente que mayor depreciación frente al dólar observó el 3 de junio, observando una depreciación del 4.0%, la peor en los últimos 4 años y con la Bolsa Mexicana de Valores registrando un desplome intradía de 6.2%.

Los mercados dieron lectura del resultado del 2 de junio y se materializaron los temores de que la Cuarta Transformación pueda al fin ejecutar las reformas estructurales de la adscripción de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, la de la elección popular de los minisros de la Corte del Poder Judicial y la de la eliminación de los legisladores de representación proporcional en ambas cámaras del Congreso. De acuerdo con los mercados y analistas, éstas pondrían en riesgo el marco institucional, regulatorio y competitivo de la economía mexicana hacia adelante.

Como consecuencia de las reacciones negativas en los mercados, el actual Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O – quien ya aceptó la propuesta de Sheinbaum que continúe en dicha posición durante su sexenio – conversará con inversionistas el 4 de junio, previo a la apertura de los mercados financieros, con la finalidad de brindarles certidumbre.

A reserva de lo que se llegue a conocer en el transcurso de la mañana, considero que será poco lo que se logre en un principio dada la enorme incertidumbre que existe en los mercados. Posiblemente, el secretario de Hacienda subraye que el sexenio de Claudia Sheinbaum continuará respetando la autonomía del Banco de México, que mantendrá la búsqueda de una disciplina fiscal y que dará certeza a empresarios e inversionistas en sus actividades productivas.

Sin embargo, estos son mensajes que ya los ha señalado Claudia Sheinbaum durante su candidatura. Por si fuera poco, se comenta que la llamada no incluiría una sesión de preguntas y respuestas , lo que podría resultar más contraproducente, ya que los inversionistas se quedarán con la duda respecto a la ejecución de las reformas, sobre cómo conseguirán reducir la elevada deuda pública del Gobierno, de cómo resolverán la situación financiera de Pemex y de quiénes podrían ir conformando su gabinete. Al final, posiblemente se estabilicen ligeramente la Bolsa y el peso mexicano, aunque difícilmente reviertan las pérdidas de la jornada anterior. Hacia adelante, veremos a la moneda cotizando entre 17.3 y 17.8 mientras no hayan más comunicación ni señales hacia adelante de la política económica del nuevo sexenio.

Por lo anterior, Claudia Sheinbaum ya se está enfrentando a un diema importante que marcará el curso de su sexenio: se han reducido al mínimo los contrapesos institucionales para que nuestra futura presidenta siga al pie de la letra el proceso de la Cuarta Transformación de AMLO pero, al mismo tiempo, se ha topado con el contrapeso de los mercados.