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Facebook: Raúl Alejandro Rodríguez Martínez

*Las opiniones que se expresan en esta publicación son a título personal*

Banco de México presentó su informe trimestral del 3T’24, en el cual subrayó la mejoría en el crecimiento económico de México en ese mismo periodo. Al respecto, destacó la solidez de la demanda agregada, la cual ha contrarrestado el debilitamiento observado en la actividad industrial y manufacturera del país. Como resultado, Banco de México revisó al alza su estimado de crecimiento económico de 2024 a 1.8% desde 1.5% en el informe anterior, de manera que ahora prevén una menor desaceleración respecto al crecimiento del PIB de 3.3% en 2023. Dicho estimado se ubica por encima de la expectativa del consenso de analistas de 1.5% y por debajo del estimado de la Secretaría de Hacienda de 2.0%.

En lo que se refiere a 2025, las autoridades monetarias mantuvieron su expectativa de crecimiento económico sin cambios en 1.2%, por encima del 1.0% del consenso de analistas y por debajo del estimado de la Secretaría de Hacienda de 2.5%. El balance de riesgos sobre la actividad económica está sesgado a la baja, con 6 riesgos a la baja: (i) menor crecimiento en EUA, (ii) mayor debilitamiento de la demanda agregada; (iii) consolidación fiscal, (iv) tensiones geopolíticas, (v) mayor volatilidad del peso, y (vi) fenómenos meteorológicos; y 3 riesgos al alza: (i) mayor crecimiento en EUA, (ii) gasto en programas sociales impulsando al consumo, y (iii) revisión exitossa del T-MEC alentando a la inversión privada.

En cuanto a la inflación, Banxico reconoció que sigue en ruta de convergencia hacia el objetivo de largo plazo del 3.0% anual, sobre todo por un descenso relevante en los precios de las mercancías, al tiempo que los precios de los servicios han descendido de manera muy gradual. Por lo tanto, ajustaron ligeramente al alza la trayectoria de la inflación general anual del 4T’24 al 2T’25 y siguen anticipando que la inflación general alcance su objetivo del 3.0% anual al cierre del próximo año (4T’25). El banco central mantuvo su balance de riesgos inflacionario sesgado al alza, conformado por 5 riesgos al alza: (i) persistencia del componente subyacente, (ii) mayor depreciación del peso, (iii) mayores presiones en los costos de producción, (iv) condiciones climáticas y (v) tensiones geopolíticas; y 3 riesgos a la baja: (i) desaceleración EUA y México, (ii) menores presiones en costos de producción, y (iii) menor depreciación del peso.

Los recuadros del informe trimestral están enfocados en tres grandes temas: (i) comercio internacional, (ii) demanda agregada, (iii) la relocalización (o nearshoring). En este sentido, Banxico pone al centro del análisis y discusiones actuales y futuros los elementos clave de la agenda bilateral entre las nuevas administraciones de México y Estados Unidos. En particular, Banco de México identificó que no existen incentivos significativos de que se pudieran canalizar las exportaciones de China a Estados Unidos a través de terceros países, que la razón por la cual se ha visto un mayor dinamismo en la demanda agregada versus el crecimiento del PIB obedece a un cambio en los patrones de consumo hacia bienes producidos fuera del país y que la relocalización ya está generando un impacto positivo en el financiamiento de la empresas en el país.

Finalmente, de la sección de preguntas y respuestas durante la presentación del informe, era de esperarse que las preguntas de la prensa giraran alrededor de las recientes declaraciones de Trump sobre imponer un arancel de 25% a las importaciones de productos mexicanos, de los ajustes en las perspectivas y pronósticos de algunas agencias calificadoras, de las reformas constitucionales y del Paquete Económico de 2025.

Al respecto, las respuestas de la gobernadora Victoria Rodríguez y los subgobernadores Jonathan Heath, Irene Espinosa y Omar Mejía, observaron un tono “acomodaticio”. Es decir, fueron muy claros en destacar que todos los eventos coyunturales que se han suscitado en noviembre y que aún contienen elementos altamente especulativos, no tendrían por qué modificar, al menos en el corto plazo, su perspectiva de continuidad del ciclo de recortes a la tasa de interés objetivo. En este sentido, todo apunta que Banco de México recorte la tasa de interés objetivo en su reunión de diciembre de 10.25% a 10.00%.