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Facebook: Raúl Alejandro Rodríguez Martínez

El consumo privado recobró una tendecia de crecimiento sólido en febrero, al ubicarse su ritmo de crecimiento anual en 3.9% frente a 1.9% en enero. Desde noviembre de 2023, el consumo rompió un dinamismo de tasas de crecimiento anual de alrededor del 5.0% anual y comenzó a desacelerarse de manera ininterrumpida los dos meses siguientes. La cifra de febrero podría apuntar a que el consumo deje de perder dinamismo hacia adelante, aunque difícilmente podría volver a registrar crecimientos anuales de alrededor del 5.0%. Hacia adelante, posiblemente el consumo privado esté registrando tasas de crecimiento anual entre el 3.5% y 4.5% anual, lo que se traduciría en una desaceleración de la demanda agregada durante todo 2024 respecto a 2023 – consistente con la expectativa de una desaceleración suave de la economía mexicana para este año.

Al interior del indicador, sobresale un mejor desempeño del consumo de bienes importados respecto al de origen nacional. Esto se puede explicar, en gran medida, por la fuerte apreciación que ha tenido el peso mexicano frente al dólar en los últimos 12 meses. Mientras que los bienes y servicios de origen nacional apenas pudieron registrar un avance anual de 0.6% en febrero, los de importación crecieron 24.8% anual frente a 14.6% anual en enero. Desde marzo de 2023, el consumo de bienes importados ha registrado crecimientos anuales de doble dígito y en los últimos 12 meses ha dado cuenta de un crecimiento promedio anual de 20.4%. Para ese mismo periodo, el consumo de bienes y servicios de origen nacional han crecido en promedio 1.3% anual.

En contraste, la formación bruta de capital fijo continúa reflejando una desaceleración ininterrumpida en su crecimiento anual, aunque hay que recordar que parte de un desempeño muy dinámico en los últimos 12 meses. La formación bruta de capital se desaceleró en febrero a 10.7% anual desde 13.1% anual en enero. El indicador registró su menor ritmo de avance anual desde enero de 2023. La inversión física en maquinaria y equipo ligó tres meses consecutivos de crecimientos anuales a un dígito, al ubicarse en febrero en 6.7% anual frente a 6.4% anual en enero. La apreciación del peso frente al dólar también ha contribuido a que la inversión física en bienes importados esté creciendo más que los de origen nacional (11.8% anual importados versus 3.2% anual nacionales). La inversión en equipo de transporte es el subcomponente de la maquinaria y equipo con el mejor desempeño (16.5% anual el de origen nacional y 49.2% anual el de origen importado).

Por otro lado, también se desaceleró la inversión física en construcción a 14.2% anual en febrero desde 19.4% el mes previo. La construcción no residencial mantiene el impulso de las obras públicas que ha ejecutado este sexenio, aunque también se está desacelerando, al dar cuenta de un crecimiento anual en febrero de 22.6% anual desde 30.1% en enero. En contraste, la construcción residencial avanzó 2.8% anual en febrero versus 7.3% anual en enero.

Los indicadores de consumo privado y de formación bruta de capital fijo comparten una tendencia de desaceleración a los primeros dos meses de 2024. Mientras que el consumo privado aparentemente interrumpió el proceso de desaceleración anual en febrero, difícilmente pueda retomar los ritmos de avance que promedió durante los últimos 12 meses. En tanto, la formación bruta de capital fijo si denotó en febrero una mayor desaceleración que la que venía apuntando en los últimos 3 meses, aunque continúa registrando ritmos de crecimiento anual de dos dígitos en sectores estratégicos como la construcción no residencial y la inversión en equipos de transporte.

De igual manera, el consumo y la inversión física se han beneficiado de la apreciación del peso frente al dólar, toda vez que los componentes de consumo de origen importado, así como la inversión en maquinaria, equipo y transporte de importación han mostrado los ritmos de avance más sólidos en los últimos 12 meses. Considerando todo lo anterior, la demanda agregada en México parece continuar desacelerándose aunque a un ritmo gradual, lo que no modificaría la expectativa de una desaceleración del crecimiento económico del país en 2024.